Sala de Inversión. El alza del 20% al impuesto de primera categoría, se vio reflajado en el estado de resultado de las empresas en el tercer trimestre, ajustando al descenso las utilidades en cerca de cinco puntos porcentuales.

Y aunque se trata de un efecto puntual, la proyección de menores dividendos a repartir tampoco ayuda a las expectativas del mercado, según señala Inversor Global.

Por tercera semana, la caída del mercado accionario es la principal noticia bursátil en Chile. El Índice de Precios Selectivo de Acciones (IPSA) se afianzó bajo los 4.200 puntos, con sesiones que marcaron un claro desacople respecto del repunte que mostrararon algunos de los principales índices internacionales.

Después que en la producido la semana pasada se produjera un rebote técnico por la toma de utilidades en la zona de los 4.100 puntos, el principal índice local entró claramente en terreno negativo acumulando a noviembre un retroceso anual en torno al 3%.

Los analistas ofrecieron distintos motivos para este comportamiento bursátil depresivo. Por un lado, está el impacto de un ambiente externo, donde la volatilidad sigue a la orden del día, debido a las preocupaciones por la situación en Europa y las complejidades que presenta resolver el abismo fiscal en los Estados Unidos.

Pero, además, la bolsa chilena estaría presionada por una acumulación de factores internos, y el de mayor peso parece ser el conjunto de importantes aumentos de capital anunciados, entre ellos Cencosud y Enersis, por 1.500 millones y hasta 6.500 millones de dólares, respectivamente. Esto demanda liquidez por parte de los inversionistas interesados y a su vez desmotiva su participación en otras operaciones bursátiles.

Pero, en las últimas semanas, y a medida que comienzan a conocerse los resultados de las empresas al tercer trimestre de 2012, otro factor ha comenzado a tallar a la hora de las explicaciones: el negativo efecto de los ajustes que debieron realizar las compañías producto de la reforma tributaria que elevó la tasa impositiva hasta 20%.

Según indica el último reporte del equipo de estrategias de inversión de Cruz del Sur corredores de bolsa, el alza en la tasa de impuestos ha derivado a que las empresas vean afectada su utilidad neta, llevando a que “aun cuando en términos operacionales los resultados muestren ligeras mejoras, a nivel de la última línea las compañías advirtieron han visto que su margen neto correspondiente al tercer trimestre del presente año se ha mermado en unos cinco puntos porcentuales en promedio sólo por este efecto”.

Esta situación se está viviendo en una economía en pleno vuelo, donde las positivas cifras incluso superaron las estimaciones del mercado. Si los especialistas proyectaban que el PIB iba a crecer al tercer trimestre un 5,4% en promedio, el Banco Central confirmó que el alza ha sido del 5,7%. Y pensar que hubo cinco días hábiles menos que en igual periodo de 2011.

Con todo, en el informe de Cruz del Sur se desestima que el impacto del ajuste tributario en sí pueda ser causante de una corrección bursátil, ya que se entiende que es algo meramente contable y por una vez sola. Sin embargo, añade que “las perspectivas de menores utilidades a repartir reflejadas en los dividendos de estas compañías para el ejercicio 2013 serían una explicación para entender esta especie de recelo con la renta variable local, más si existe incertidumbre en el corto plazo respecto a su evolución”.

Sin sorpresa

Nadie puede sorprenderse por el efecto tributario en la bolsa. En marzo de este año, apenas conocida la idea del gobierno chileno, Santander GBM advirtió que la reforma tributaria reduciría el potencial de alza del índice de acciones líderes de la Bolsa local.

“Estimamos que el potencial impacto de esta reforma tributaria en los precios objetivos de las compañías en nuestro universo de cobertura sería de1,2 a 4,4 puntos porcentuales; y de 2,5 puntos porcentuales para el IPSA”, había aseguró Santander GBM en ese momento, cuando el IPSA subía con fuerza acumulando un avance de 8% en el primer tercio del año. El impacto fue estimado cambiando el impuesto de primera categoría en los modelos de valoración desde 17% a 20%.

La información de las primeras firmas reportadas indicó que el impacto del alza del impuesto de Primera Categoría podría sumar más de 800 millones dólares, o ajuste que se estima será particularmente fuerte en grandes firmas como, CMPC, Colbún, Copec y Latam. En efecto, cuando CMPC mostró resultados al tercer trimestre, éstos estuvieron en línea con las estimaciones de mercado, excepto en utilidades.

Lo anterior se debió al mayor gasto en impuestos tras el alza a 20% del impuesto a las utilidades desde 2013 en adelante. El impacto en utilidad de este efecto fue de 114 millones de dólares aunque a nivel de última línea será de 57,8 millones. Pero Copec fue más golpeada, al admitir que esa cifra llega a 113 millones de dólares. Incluso la propia Bolsa de Comercio de Santiago admitió un impacto de 530 millones de pesos chilenos en sus resultados por el ajuste a la tasa de impuesto. En Colbún la cifra llegó a 74 millones de pesos chilenos; en CCU a 12,5 millones de pesos chilenos.

En la gran mayoría de los casos esto también presionará los dividendos que pagan las compañías, que se basan las utilidades líquidas distribuibles. Aquí, la salvedad es que el regulador precisó que sólo las firmas que tienen activos biológicos (como bosques o salmones) pueden excluir parte del impacto que tendrá el alza de tasa de gravamen en los impuestos diferidos de la utilidad que se distribuirá entre los accionistas.