El ministro de Economía argentino, Amado Boudou, destacó la importancia de que el G-20 sitúe "el trabajo y la inclusión social" en el eje de las políticas de crecimiento y de la estrategia de salida de la crisis europea.

"Se ha incorporado como una prioridad algo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner viene solicitando desde Londres y es la incorporación del trabajo como eje del crecimiento económico y, aún algo más importante, trabajo con inclusión social", dijo Boudou a Télam.

El ministro efectuó estas declaraciones tras participar de la reunión de titulares de Economía y presidentes de bancos centrales del G-20 celebrada este sábado en París.

El titular del Palacio de Hacienda hizo hincapié en la "inclusión social" porque "si sólo se hablara de trabajo, se podría pensar que esto viene acompañado de reformas en los mercados laborales para que haya flexibilización, y así uno podría tener más puestos de trabajo pero menos seguridad social".

El comunicado final de la reunión celebrada estos dos días en la capital francesa con vistas a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará a principios de noviembre en Cannes, Francia, se afirma que el G-20 buscará, en todas sus acciones, "fortalecer el crecimiento, la creación de empleo y promover la inclusión social".

A pesar de que la reunión estuvo centrada en la crisis de deuda europea, que amenaza con provocar una nueva recesión mundial, Boudou señaló que el G-20 avanzó en temas de fondo y conceptuales.

Al hacer un balance del encuentro, Boudou señaló que el espíritu del G-20 sigue siendo "cooperativo y, frente a la crisis de los países desarrollados, se reconoce la importancia de que cada nación tiene que llevar adelante sus propias políticas, sus propias decisiones".

En cuanto a la crisis de la deuda soberana europea, sobre la que el G-20 reclamaba a los líderes del Viejo Continente un plan de acción "firme", el ministro argentino apuntó que de cara a la reunión del Consejo Europeo del 23 de octubre "vemos la posibilidad de medidas importantes".

No obstante, también aseguró que existe "preocupación de que se aborden solamente los temas financieros y no aquellos relacionados con la recuperación el trabajo".

"Si es así, va a ser difícil que se pueda avanzar", diagnosticó el ministro de Economía argentino.

Al hacer un balance del encuentro, Boudou señaló que el espíritu del G-20 sigue siendo "cooperativo y, frente a la crisis de los países desarrollados, se reconoce la importancia de que cada nación tiene que llevar adelante sus propias políticas, sus propias decisiones".

"Esta es una novedad que ya se está haciendo costumbre en el G-20, contrastando con las ideas del Fondo Monetario Internacional (FMI), que siempre proponía que todos los países tuvieran que llevar a cabo las mismas medidas aún en situaciones muy distintas", añadió.

Entre otros puntos importantes para la Argentina, que han quedado plasmados en la declaración de los ministros de Economía, figura la idea de que las calificadoras de riesgo tienen que tener un rol más acotado.

"Para nosotros es central, lo venimos diciendo desde 2003, son fuentes de problemas, son un problema en la fuente y como mecanismo de transmisión", dijo Boudou.

El ministro recordó que "al cambiar las notas de las deudas de los países, varias calificadoras al mismo tiempo provocan movimientos de capitales que no tienen que ver con variables técnicas sino más bien con decisiones políticas".

"Esto ha agregado volatilidad a los mercados financieros e incertidumbre a las tomas de decisiones de las familias en su consumo, de las empresas en sus programas de inversión, por eso vemos a las calificadoras como el centro de los problemas", subrayó.

En este sentido, Boudou remarcó que la posición de la Argentina es que los análisis de los flujos de inversión "en la economía real- estudien cuánto trabajo genera el proyecto financiado, como el gobierno argentino viene haciendo con los préstamos del Bicentenario".

En cuanto a los desequilibrios globales, el funcionario consideró muy importante la posición de China, que "ha dicho que va a sostener el consumo interno, y esto está vinculado directamente a las principales exportaciones de hoy de nuestro país".

"Lo importante es tratar de sostener el crecimiento aún cuando se habla de sobrecalentamiento de las economías emergentes, lo fundamental es la creación de puestos de trabajo porque son los que hacen sustentable ese crecimiento", argumentó.

"Sin trabajadores formales que tengan salarios y que formen parte del mercado de consumo ninguna solución es duradera", insistió.