Nueva York. La explosiva popularidad de los mercados emergentes ha beneficiado a los emisores corporativos con baja calificación, pero los riesgos aún persisten, señaló este martes Fitch Ratings.

En un análisis de los emisores corporativos latinoamericanos cuya calificación es B+ o menor, Fitch dijo que su calidad crediticia en general es saludable, con bajos niveles de deuda de corto plazo y apalancamiento en relación con valores en efectivo y negociables. Durante la primera mitad de 2010, las mejoras en este grupo superaron las rebajas en una proporción de más de dos a uno.

Las principales preocupaciones de Fitch son las calificaciones soberanas de Argentina y Venezuela, además de la apreciación de las monedas regionales respecto del dólar estadounidense.

La calificadora de riesgo mencionó la cantidad récord de dinero fluyendo hacia la deuda de mercados emergentes, impulsada por mayores tasas de crecimiento económico, diferenciales de crédito más atractivos comparados con el mundo desarrollado, bajos niveles de deuda soberana y un brusco declive de los productos de deuda estructurada. Esa tendencia ha permitido que las compañías refinancien la deuda existente.

Crecimiento encabezado por Brasil. "Desde una perspectiva macro, el pronóstico para todas las empresas latinoamericanas es positivo debido al lento pero sostenido crecimiento del PIB global, en combinación con un fuerte crecimiento regional," dijo Fitch. La calificadora estima que América Latina crecerá un 4,3% en 2010 y un 4,1% en 2011, encabezada por Brasil, que se expandirá un 7,0% en 2010 y un 4,5% en 2011.

Sin embargo, Fitch advirtió de varios riesgos clave que podrían afectar la calidad crediticia de muchas empresas regionales.

Las principales preocupaciones de Fitch son las calificaciones soberanas de Argentina y Venezuela, además de la apreciación de las monedas regionales respecto del dólar estadounidense.

"El fortalecimiento de las monedas en la región amenaza la posición competitiva de las empresas en el sector exportador", dijo Fitch.

La firma agregó que lo que sucede en la economía china también es clave para América Latina, ya que el gigante asiático es uno de los principales consumidores de bienes latinoamericanos, y sus políticas también pueden influenciar fuertemente el precio de los envíos de la región.