El primer viernes de junio no decepcionó en cuanto a que estuvo cargado de noticias económicas internacionales que tuvieron implicaciones tanto internas como externas. La combinación de la reunión de los Países Productores de Petróleo (Opep), el aplazamiento del pago de la deuda griega, y el reporte de empleo de Estados Unidos, generaron un efecto agridulce en los mercados mundiales.

Para empezar, Grecia retrasó el pago de deuda al Fondo Monetario Internacional (FMI) que vencía este sábado, y acordó con la entidad agrupar los cuatro pagos del mes para una única fecha, que corresponde al 30 de junio. Es la primera vez en cinco años de crisis que el país heleno aplaza el pago de su programa de rescate por €240.000 millones.

El anuncio surgió luego que el primer ministro, Alexis Tsipras, exigiera cambios en las condiciones para evitar una bancarrota, en medio de una fuerte molestia entre los partidarios del Gobierno de izquierda. Los efectos no tardaron en reflejarse en el mercado pues el incumplimiento de Grecia provocó pérdidas en todas las principales bolsa de Europa.

Por su parte la OPEP acordó mantener su política de producción por otros seis meses, pese a las advertencias de un posible segundo golpe a los precios del crudo. El choque se espera frente a los anuncios de algunos países miembros, como Irán, de aumentar sus exportaciones. Las razones fundamentales del grupo estuvieron dirigidas por el rebote del precio internacional del petróleo, que en enero cayó a US$45 un mínimo de 6 años, y hoy se movió alrededor de los US$58 por barril.

Y no menos importante se conoció que el mercado laboral en EE.UU. tomó fuerza en mayo, pese al pobre comportamiento de la economía durante el mes. El cambio de nóminas no agrícolas alcanzaron los 280 mil en el cuarto mes del año, muy por encima de las 226 mil que esperaba el mercado, y de los 225 mil reportados en abril. "Por su parte, la tasa de desempleo se situó en 5,5%, por encima del dato anterior de 5,4%. A pesar de la lectura a priori del aumento en cifra, esto no genera molestia ya que son efectos que suceden cuando la base contable aumenta. Los datos señalan un mercado laboral que se fortalece”, explicó el departamento de investigaciones económicas de Alianza Valores.

El reporte de empleo fue especialmente influyente en Colombia. Si bien la tasa de cambio colombiana había vuelto a repuntar en las últimas semanas alrededor de los $2.500, el indicador de bienestar laboral estadounidense fue el determinante que le faltaba para que el precio del dólar en Colombia volviera a los $2.600 y cerrara en $2.623 en la jornada de este viernes.

El brusco ascenso de la tasa de cambio, que llevó al dólar a ganar $33 en un solo día, se debió en parte porque el reporte de empleo de Estados Unidos salió después de un mal reporte económico colombiano. Este jueves el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) informó que las exportaciones colombianas cayeron 26% en abril, acumulando una pérdida de 29% en los primeros cuatro meses del año. De manera que el debilitamiento en la cuenta corriente ayudó en parte a la pérdida de valor del peso colombiano.

“Necesitamos que el déficit de la cuenta corriente se ajuste a las nuevas coyunturas de los precios del petróleo y de exportaciones. De manera que se podría esperar que más caídas en los envíos al exterior en los próximos meses, aunque se destaca que las reducciones en este indicador han venido suavizándose en los últimos reportes”, comentó Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa.