Boao, Xinhua. Una nueva crisis de deuda podría surgir a corto o mediano plazos, advirtieron expertos en economía en el Foro de Boao para Asia, que fue inaugurado el domingo en la provincia insular de Hainan, sur de China.

Las principales economías del mundo enfrentan desalentadoras perspectivas económicas, con amenazantes incertidumbres para la eurozona y crecientes niveles de riesgo de deuda en Estados Unidos y Japón, señalaron delegados en el foro. También podrían aparecer más crisis en economías emergentes, incluida China.

Proliferación de la crisis.

Los delegados discutieron cómo la prolongada crisis en la eurozona --acentuada por la reciente deuda soberana y restricción crediticia bancaria en Chipre, donde los grandes depositantes bancarios fueron forzardos a sufrir considerables pérdidas para recapitalizar el sistema bancario del país-- mostró que el bloque de países aún está en un punto muerto económico.

Gary Parr, vicepresidente del Banco de Inversión Global Lazard Ltd., dijo que muchos países europeos sufren crisis financieras, y que esos problemas se están propagando de un país a otro.

El sistema bancario de la zona aún está deteriorado por el inadecuado capital, y el Banco Central Europeo no es un regulador poderoso, de acuerdo con el veterano de la banca de inversión, quien subrayó que es necesaria una regulación unificada para reparar la confianza del mercado.

Tom Byrne, director de análisis del Grupo de Riesgo Soberano de Moody's en las regiones de Asia y Medio Oriente, coincidió en que se requiere hacer más trabajo en la eurozona para eliminar obstáculos sistemáticos.

El bloque entero debe actuar como Alemania, anunciando reformas estructurales para reanimar el crecimiento y restablecer la fe en el mercado, dijo Byrne.

Además, la crisis en la eurozona es sólo un eslabón de una crisis de deuda más extensa, señaló Zhang Qizuo, economista de desarrollo estratégico del G20 y economías emergentes.

Tanto Europa como Asia están vinculadas por la misma cadena, dijo Zhang, quien añadió que la crisis en la eurozona tendrá un impacto en la economía real, el mercado de valores y en el sector inmobiliario de China.

En apoyo a las declaraciones de Zhang, Byrne sostuvo que la crisis en la eurozona puede transmitirse al resto del mundo.

Los activos europeos, propiedad de los gobiernos fuera de la zona y de los bancos comerciales en todo el mundo, se contraerán, e importantes mercados financieros tendrán que soportar la tensión de los agobiados bancos en la eurozona debido a que reducirán sus negocios extranjeros, explicó el analista de Moody's.

Una previsible austeridad fiscal en los Estados miembros de la eurozona puede provocarles recesiones a largo plazo, afectando las exportaciones de otros países hacia Europa y estancando las recuperaciones económicas, añadió Byrne.