Londres. El sector manufacturero de la zona euro registró su octavo mes consecutivo de contracción, lo que eclipsó este lunes las buenas noticias de Asia y nubló las probabilidades de un sólido repunte en la economía global.

Los problemas de los países de la periferia de Europa se han extendido a las naciones del centro como Alemania y Francia, de acuerdo a los índices de gerentes de compra (PMI) de marzo. El panorama es sombrío dada la décima baja seguida en los nuevos pedidos en la región.

Y aunque todavía está lejos de ser robusta, la actividad fabril se fortaleció en China, Corea del Sur y Taiwán, tres de los principales exportadores de Asia, ya que las exportaciones y la demanda interna se afirmaron.

"Estamos probablemente atravesando la parte más débil de la situación global en términos de las grandes economías, pero ahora están marchando a ritmos diferentes", dijo Jeavon Lolay, jefe de estudios globales de Lloyds Banking Group.

"Asia va a liderar a la economía global con Estados Unidos no muy detrás, liderando a las economías desarrolladas, pero Europa será el lastre", agregó.

Datos previstos para más tarde el lunes deberían mostrar una mejora en las condiciones en Estados Unidos. Se espera que el Indice de Gerentes de Compra de manufacturas del Instituto de Gerencia y Abastecimiento haya repuntado ligeramente a 53,0 en marzo desde 52,4 en febrero.

El PMI manufacturero de la zona euro de Markit cayó a 47,7 el mes pasado desde 49,0 en febrero, en línea con una lectura preliminar. Desde agosto, ha estado por debajo de 50, nivel que separa el crecimiento de la contracción.

Más temprano, datos de Alemania, la mayor economía de Europa, mostraron que el sector manufacturero se contrajo el mes pasado y tuvo un desempeño similar en la vecina Francia.

En España, mientras el país lucha por aplicar severas medidas de austeridad exigidas por la Unión Europea para cumplir con sus difíciles metas fiscales, el sector se contrajo por undécimo mes seguido. La manufactura en Italia se redujo por octavo mes.

El desplome económico hará incluso más difícil para el bloque de 17 naciones del euro superar su crisis de deuda dado que reducirá su recaudación tributaria y perjudicará su gasto en consumo.

Los países periféricos han resistido el impacto de la severa crisis, donde sus propias medidas de austeridad continúan impidiendo un retorno al crecimiento, particularmente en Grecia donde la fuerte caída en la manufactura continuó el mes pasado.

"La economía de la zona euro se mantiene extremadamente floja en el primer trimestre. Pese a la política expansiva del BCE y los esfuerzos por elevar la confianza y las condiciones de liquidez, los efectos sobre la economía real aún no se han materializado", dijo Annalisa Piazza de Newedge Strategy.

El desempleo en la zona euro alcanzó su nivel más alto en casi 15 años en febrero con más de 17 millones de personas, o un 10,8 por ciento, en un reflejo del costo humano de la crisis de deuda del bloque.

En un intento por estimular el crecimiento y aumentar la liquidez, el Banco Central Europeo ha reducido su principal tasa de refinanciamiento a un mínimo histórico del 1,0 por ciento e inyectó más de 1 billón de euros al sistema bancario. Pero se espera que ahora adopte una postura de esperar y ver.

En Reino Unido, la actividad manufacturera se expandió a su mayor ritmo en 10 meses en marzo, conducida por un repunte en los nuevos pedidos y elevó las probabilidades de que la economía británica hubiese crecido en los primeros tres meses del 2012, evitando una recesión.

La suerte económica de Asia sigue íntimamente ligada a sus exportaciones a Estados Unidos y Europa. La demanda aún se ve lenta, aunque la crisis de deuda de la zona euro no representa una amenaza inmediata a la estabilidad económica global ya que los datos estadounidenses han mostrado un repunte.

Las mejores cifras de Asia, divulgadas este domingo y el lunes, todavía sugieren que el crecimiento económico se desaceleró en el primer trimestre del 2012. China pareció encaminarse a su trimestre más débil desde inicios del 2009, cuando estaba en medio de la crisis financiera global.

El Indice oficial de Gerentes de Compra de China (PMI) llegó a su máximo de 11 meses con una lectura mejor a la esperada pero un sondeo privado preparado por HSBC, que se centra más en las fábricas pequeñas que en las grandes factorías estatales cubiertas por el dato oficial, planteó un panorama más oscuro.

"La sorpresa alcista en el PMI manufacturero de China es bienvenido, y debería ayudar a disipar los temores excesivos a un 'aterrizaje forzoso' en China", comentó Vishnu Varathan, economista de Mizuho en Singapur.

El PMI de HSBC para Corea del Sur subió levemente a un máximo de un año en marzo, y en Taiwán las cifras mostraron un segundo mes consecutivo de mejores condiciones de negocios.

Pero eso no fue suficiente para conseguir que los economistas estuvieran satisfechos.

"No hay que dejarse llevar", dijo Ronald Man, economista de HSBC en Hong Kong que sigue a Corea del Sur. "Un impulso adicional requiere que las expectativas de mayores pedidos nuevos se materialicen", agregó.

En contraste con el resto de la región, la actividad fabril en India flaqueó en marzo. La expansión en la tercera economía de Asia se desaceleró por tercer mes consecutivo ya que el crecimiento en los pedidos nuevos se redujo y el costo de las materias primas no mostró señales de bajar.