Pekín. Los precios al consumidor de China están en camino de caer sobre una base mensual en los próximos meses y de mostrar una deflación interanual en el segundo semestre del 2012, dijo un economista de gobierno en comentarios publicados el viernes.

Para evitar ese destino, China debe realizar un cambio a su política monetaria para apoyar el crecimiento, escribió Wu Qing, un investigador financiero del Centro de Estudios del Desarrollo del Consejo de Estado, en el diario del organismo, el China Economic Times.

"China ha corregido su excesivo endurecimiento de la política monetaria en el último trimestre del 2011, pero la velocidad y el esfuerzo de los cambios no son suficientes", dijo Wu.

"Surgirá una típica deflación" si las autoridades no toman acciones preventivas, resaltó Wu.

Los dichos de Wu demuestran que las presiones desde dentro de Pekín están creciendo para obligar al banco central chino a ser más agresivo en el relajamiento de sus políticas.

En diciembre, el Indice de Precios al Consumidor de China se elevó un 4,1% anual y un 0,3% respecto a noviembre.

En un encuentro rutinario del Consejo de Estado encabezado por el primer ministro Wen Jiabao esta semana, Wen no mencionó la inflación general en el 2012 pero dijo que quería ver un retroceso en los precios de las casas y apoyo crediticio para grandes proyectos de infraestructura.

El Banco Popular de China (PBOC) había anunciado un recorte de 0,5 puntos porcentuales en el ratio de requerimientos de reservas o encaje al cierre de noviembre, pero no ha seguido reduciéndolo pese a que el mercado lo espera ampliamente.

Zhang Chenghui, otro investigador del centro de estudios, también escribió que el banco central debería reducir los niveles de reservas obligatorias de los bancos "varias veces" en el 2012 para asegurar un crecimiento adecuado de la oferta de dinero y el crédito bancario.

"El mercado tiene un déficit de dinero y hay un gran espacio para que el banco central recorte de nuevo el encaje", destacó Zhang.

Según el último sondeo de Reuters, los economistas esperan que el banco central reduzca las reservas obligatorias en dos puntos porcentuales en el 2012, o cuatro rebajas de 0,5 puntos porcentuales.

Si el sondeo fuera correcto, los bancos tendrían que dejar un 19 por ciento de sus depósitos en el banco central a fines de año.