Caracas. La inflación que azota a la economía venezolana y ahorca a su población forma parte concreta de la "guerra económica" que lleva adelante la derecha con propósitos políticos, afirmó el politólogo venezolano William Serafino en una entrevista con Xinhua.

"La inflación es inducida por factores que no participan en la economía real del país, no es causada ni por incrementos de la demanda agregada con respecto a disminuciones de la oferta agregada, ni por el aumento de la liquidez monetaria", aseguró el experto.

Citó como el elemento distorsionador más determinante el dólar paralelo o dólar negro, que se mantiene en alza exponencial y su dinámica no responde a una causa económica, sino más bien "es un artificio económico usado para alcanzar fines políticos".

En marzo pasado el gobierno venezolano aprobó un nuevo esquema cambiario constituido por un tipo de cambio protegido denominado Dipro, y un tipo de cambio fluctuante identificado como Dicom; ambos destinados a atender sectores estratégicos para el fortalecimiento productivo de la nación.

El primero atenderá sectores prioritarios como salud, alimentación, educación, cultura, pensiones y jubilaciones (a un valor de 10 bolívares al cambio); mientras que el segundo regirá todas las demás transacciones y su precio fluctuará de acuerdo a la oferta y la demanda.

Sin embargo, en Venezuela también circula un tipo de cambio no oficial que se comercializa en el mercado negro y es controlado por monopolios foráneos, a través del portal de internet estadounidense "Dólar Today".

El comportamiento de este dólar y su precio, publicado diariamente en dicho sitio de internet, no responde a parámetros económicos, sino a una actividad especulativa desencadenante de la inestabilidad económica, de acuerdo con Serafino.

"Esa manipulación del tipo de cambio de la moneda venezolana en el mercado paralelo la llevan adelante una serie de actores trasnacionales que trabajan para grandes bancos y corporaciones, y lo muestran (al dólar negro) como una característica natural de la economía y no como una decisión política tomada por agentes externos", explicó Serafino.

Según las investigaciones del analista, bancos y corporaciones estadounidenses encabezan la guerra financiera contra Venezuela a través de distintas organizaciones "para promover procesos de desestabilización económica sin asumir riesgos directos".

Como ejemplo de ellos mencionó "una red de tanques de pensamiento, grupos de presión nacionales y organismos multilaterales del capital trasnacional como seis grandes bancos que conforman Wall Street".

"El precio del dólar paralelo no tiene que ver con el control cambiario existente en el país, es decir no se debe a la restricción de la oferta y la demanda de divisas, sino que es una decisión política de capitales trasnacionales que presionan para desmantelar las reservas internacionales y el ingreso petrolero", señaló.

De esta forma, explicó el analista, Wall Street contrata "tanques de pensamientos", tomando a Venezuela como un teatro de operaciones, y define el precio del dólar paralelo por vía indirecta para que "empresarios venezolanos y corporaciones trasnacionales trafiquen dólares a tasa cambiaria especulativa".

En una investigación realizada por la economista Pasqualina Curcio, denominada "Desabastecimiento e inflación en Venezuela", se afirma que la inflación venezolana depende en 73,1 por ciento de la tasa del dólar paralelo que es publicada en la web "Dólar Today".