“El 2015 no es un año para asustarse, pero es un año para tener cuidado”, alertó esta mañana el economista socio de CPA Ferrere Gabriel Oddone. Aunque no se espera recesión económica ni crisis para la economía uruguaya, la situación para el actual y los próximos años no serán como los anteriores, advirtió Oddone quien llamó a ser cautelosos en un contexto de desaceleración de la actividad, con desequilibrios macroeconómicos y recesión en los países vecinos.

En la presentación titulada "Perspectivas económicas: cambios de contexto externo, inercia de la economía local y desafíos para el nuevo gobierno", como parte del ciclo de desayunos para Pymes organizado por el banco Itaú, el especialista resaltó como novedad que Uruguay crece desde hace tres años consecutivos por encima del promedio de la región.Esa diferencia lo atribuyó a las inversiones realizadas en los años previos, como la instalación de las plantas de celulosa de UPM y Montes del Plata, aunque dijo no ver para el mediano plazo nuevos factores dinámicos provenientes de la inversión que permitan mantener lo que llamó el “desacople”.

De este modo, estimó para 2015 y 2016 un crecimiento menor al de años previos, de 2,5% y 2%, respectivamente.Por otro lado, explicó que existe en la población una expectativa sobrevalorada del curso de la economía uruguaya, al mantener la creencia de que el ritmo de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) no se frenará. Si bien esto lo valoró como un “activo” de la sociedad, destacó que esta percepción puede generar conflictividad sindical en la próxima ronda de salarios y durante la elaboración del Presupuesto, en momentos que el gobierno procura una moderación salarial tanto para contener la inflación como para no agravar el déficit fiscal.

A pesar de que el nivel de competitividad y de inflación, son dos grandes pilares de preocupación para el gobierno, el experto sugirió que la mejora de las cuentas públicas debe ser la principal prioridad para las nuevas autoridades económicas.