Santiago. El Banco Central de Chile subiría este mes en 25 puntos base su Tasa de Política Monetaria (TPM) a un 3,50% para enfrentar las crecientes presiones inflacionarias, tras la pausa del mes pasado que buscó validar un plan de intervención cambiaria.

De un total de 20 operadores y analistas consultados por Reuters, 16 se inclinaron por un alza de la tasa de interés, luego de que el gobierno informó este martes que la inflación llegó a un 0,3% en enero, presionada por incrementos en los precios de los combustibles y transporte.

"La presión sobre los precios energéticos en la parte externa y un resultado de 0,3% de todas maneras mueve al Banco Central a subir las tasas", dijo Enrique Alvarez, economista jefe de IDEAGlobal en Nueva York.

Sólo dos de los consultados en el sondeo consideraron que tras el reporte de inflación, el Banco Central mantendría inalterable la tasa para continuar respaldando la intervención, mientras que otros dos estimaron el ajuste en 50 puntos al prever que es muy alta la presión sobre los precios.

Pese a que el emisor tiene un objetivo inflacionario del 3,3% para 2011, analistas han subido sus estimaciones a cerca del 4%, lo que ha despertado preocupación en los rectores de la política monetaria.

"Si el mercado continúa incrementando sus expectativas, será difícil para el Banco ignorar las presiones", comentó Katia Díaz, analista de 4CAST en Nueva York.

A esto se suma el galopante dinamismo de la demanda interna que llevó en enero a un alza del 5,3% de la actividad económica y un superávit de US$2.175 millones en la balanza comercial del país, robustecida por los altos precios del cobre, su principal exportación.

La pujante alza externa en los precios de los alimentos se ha convertido en un dolor de cabeza para muchos países de la región, lo que en Chile estaba siendo contrarrestado por la fortaleza de la moneda local.

Pero exportadores denunciaron pérdida en la competitividad y finalmente el Banco Central decidió lanzar una intervención en el mercado cambiario mediante compras diarias de US$50 millones, que servirían además para fortalecer sus reservas.

Esto llevó al Consejo del Banco en enero a decidir una pausa en su política monetaria para sustentar su plan.

"La pausa anterior fue básicamente por motivos tácticos, para apoyar el plan de intervención", dijo Nathan Pincheira, analista de Banchile Inversiones.

El consejo del instituto emisor tiene previsto reunirse el 17 de febrero para decidir el futuro de la TPM.