El Economista.com.mx El Banco de México cuenta con la credibilidad suficiente para anclar las expectativas de inflación sólo con la advertencia de que se mantendrá vigilante, coinciden analistas internacionales.

“La advertencia ayuda a anclar las expectativas de inflación sin que necesariamente conduzca a aumentos en las tasas de interés de corto plazo. Cuentan con la credibilidad necesaria para lograr el efecto”, dice desde Nueva York, el economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos.

El escenario base de GS es el mismo que tienen Barclays, Bank of America y el Deutsche Bank: el segundo semestre del año será determinante para un cambio en el sesgo de la política monetaria de México.

No obstante, los bancos tienen un escenario alterno, menos probable pero ya anticipado, donde habría un alza preventiva en la tasa de interés hacia fines del año.

De acuerdo con el economista en jefe para el país del DB, Alexis Milo, si se mantiene la inflación por arriba de 4% en el segundo semestre y se contaminan las expectativas para el año entrante, habría elementos suficientes para esperar un endurecimiento en la política monetaria.

Y agrega un tercer elemento para reforzar este escenario: si la actividad económica se torna más robusta, que es lo más probable en el contexto de una más dinámica economía de Estados Unidos y el progreso de las reformas en curso.

Economía débil

En opinión del economista en jefe de Barclays para México, Marco Oviedo, “si se confirma que el shock inflacionario que trajeron los impuestos ha sido puramente transitorio, la debilidad de los datos económicos estará al centro de la discusión de la Junta de Gobierno”.

Considera que mantendrán la política monetaria en espera mientras se observan signos de mejora económica.

En tanto, Carlos Capistrán, economista en jefe para México de Bank of America, detalla que la decisión unánime de la junta de gobierno de mantener las tasas sin cambios confirma que el banco central se mantiene en calma y que espera que la inflación regresará a su objetivo, debido a que el impacto de los impuestos más altos es de una sola vez.

“Creemos que Banxico no reaccionará con un cambio, a menos que exista contaminación de expectativas u otros precios, en especial en un contexto donde no hay presiones de demanda a la vista”, detalla.