Sao Paulo. Los economistas conservaron sus pronósticos inflacionarios para Brasil del 2011 y 2012, en una señal de que las presiones de precios se están estabilizando en medio de la crisis de deuda europea y el empeoramiento del panorama económico mundial.

En un sondeo semanal del Banco Central publicado este lunes, analistas consideraron que el indicador referencial de inflación de este año se situará en un 6,48%, manteniendo su previsión de la semana previa. Para el 2012, rebajaron ligeramente su estimación inflacionaria a un 5,55% desde un 5,56% en la semana anterior.

Las previsiones del sondeo representan la mediana de los pronósticos de analistas sondeados por el banco central en unas 100 instituciones financieras.

Los analistas también mantuvieron su pronóstico de una expansión económica del 3,16% en el 2011, la misma de la semana pasada pero por debajo de los más de cuatro puntos porcentuales estimados a inicios de año, mientras la crisis de deuda soberana de la zona euro cobra víctimas a nivel global.

La tasa de interés Selic debería terminar el año en un 11%, indicaron economistas, cayendo a un 10% en el 2012. Tales previsiones también reiteraron el sondeo previo.

La economía brasileña creció un 7,5% el año pasado, su ritmo más rápido en 24 años y uno de los más altos entre las grandes economías del mundo.

Pero esa expansión también presionó los precios al consumidor, que han seguido subiendo con fuerza este año. En abril, la inflación a 12 meses sobrepasó el techo del rango meta del Banco Central de un 6,5% y se ha mantenido por sobre ese nivel desde entonces.

Sin embargo, la inflación anual se desaceleró en octubre. El presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, dijo que la inflación anualizada seguirá desacelerándose en los próximos meses.

La autoridad monetaria rebajó su tasa de interés referencial Selic en un punto porcentual desde agosto en medio de los temores a que la economía global se desacelere.

La tasa Selic se encuentra en un 11,5%.

El banco tiene una meta inflacionaria de un 4,5% más o menos dos puntos porcentuales. Las autoridades monetarias tienen una reunión más este año el 30 de noviembre.

Una crisis de deuda de la zona euro y una frágil recuperación estadounidense han pesado sobre la economía brasileña recientemente, ayudando a frenar la expansión.