La contracción por segundo trimestre consecutivo del producto interno bruto (PIB) brasileño, interpretada por los economistas como una "recesión técnica", puede afectar al resto de países de la región, principalmente los del Mercado Común del Sur (Mercosur), según advirtieron analistas.

"Todo depende de cuál pedazo de América Latina se hable. Los países del Mercosur que son los más integrados con Brasil deben sufrir un poco más que los demás" la situación económica del gigante sudamericano, comentó a Efe el economista Émerson Marçal, profesor de la escuela de negocios Fundación Getulio Vargas (FGV).

Brasil, la mayor economía de América Latina y séptima del mundo, entró técnicamente en recesión en el segundo trimestre del año.

El PIB de Brasil se contrajo 0,6 % en el segundo trimestre de este año en comparación con el primero y, tras acumular dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, entró en lo que los economistas consideran "recesión técnica".

Ello debido a que la economía ya se había encogido 0,2 % en el primer trimestre en comparación con los últimos tres meses del año pasado, según los datos revisados y divulgados por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).

La última vez que Brasil registró dos trimestres consecutivos de contracción económica fue a comienzos de 2009, cuando sufrió los efectos de la crisis económica internacional.

No obstante, Marçal, doctor y especialista en macroeconomía, descartó que el país pueda entrar en "crisis", pero advirtió que Argentina, Paraguay y Uruguay, junto a Venezuela, los otros socios brasileños del Mercosur, pueden sentir los efectos de las medidas internas que Brasil tome para enfrentar la situación.

"Los otros países están más integrados con Asia, como Chile o Colombia, y son los que están en la Alianza del Pacífico (junto a México y Perú). No se verán tan afectados por estos números", explicó Marçal.

"El mercado brasileño es bien cerrado y si hay un efecto tal vez no sea tan fuerte frente a América Latina como un todo y, repito, si hay una cosa más fuerte será tal vez con los países del Mercosur", agregó.

Sin embargo, consideró habrá "un crecimiento un poco más bajo, del mismo modo cuando se habla de que la economía brasileña está influenciada por la estadounidense o china, que son socios comerciales importantes, pero no pasará nada más fuerte que eso".

En el caso particular de Argentina, comentó el economista, el país vecino "está pasando por una crisis mucho más atribuida a errores de la política interna de ellos que por un efecto de lo que pasa en Brasil".

"Si fuese otra época, claro, una fuerte devaluación de la moneda como ocurrió ya afectaría, sí, con más fuerza a nuestros vecinos, especialmente a Argentina", subrayó Marçal.

En ese sentido, la economista Lucia Andrade, de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo (PUC-SP), explicó que "el efecto puede reflejarse en medidas aplicadas para las exportaciones, en el comportamiento del cambio, en las tasas de interés adoptadas y en los préstamos que puedan ser concedidos a otros países".

"Habrá, seguramente, una fuerte presión política frente a cualquier intención de Brasil de participar de proyectos en otros países, todo con el argumento de lo que un negocio en otro lado pueda afectar al crecimiento", añadió Andrade.