Los inversionistas se muerden las uñas mientras anticipan la publicación este lunes de los datos económicos de China que podrían mostrar que la segunda mayor economía del mundo está creciendo a su ritmo más lento en más de cinco años.

Wang Tao, economista en jefe de China en UBS, espera que el crecimiento del PIB del país en el tercer trimestre disminuya a 7,1% del 7,5% en el segundo trimestre y del 7,4% del primer trimestre. Podría tratarse del ritmo más lento de crecimiento desde el primer trimestre de 2009, cuando la crisis financiera global redujo el crecimiento a 6,6%.

China tiene programado publicar sus principales indicadores económicos de septiembre la próxima semana, junto con su crecimiento de PIB en el tercer trimestre.

Wang pronostica una mejora en el crecimiento en las exportaciones e importaciones para septiembre, que es posible que registre un superávit comercial de US$37.000 millones, señaló la economista en un informe para sus clientes.

Los analistas esperan que la inflación del país siga contenida, con el índice de precios al consumidor cayendo por debajo de 2% para septiembre, a causa de la demanda débil y el continuo suministro excesivo industrial.

Lian Ping, economista en jefe del Banco de Comunicaciones, dijo que espera que PIB en el tercer trimestre crezca a 7,3%, con la fuerte caída en la inversión en bienes raíces arrastrando hacia abajo la inversión total del país y pesando sobre la economía.

Para estabilizar el crecimiento, Wang dijo que el gobierno intensificará las medidas de alivio en el último trimestre. Las medidas podrían incluir la disminución en la proporción de enganche para los compradores de primera casa y el aceleramiento de las reformas para fomentar el impulso del crecimiento.

HSBC también cree que los legisladores de China intensificarán el coeficiente cuantitativo objetivo en el próximo periodo para estabilizar el crecimiento.

HSBC disminuyó su pronóstico de crecimiento para el tercer trimestre a de 7,4 a 7,3 por ciento, y señaló que el efecto de algunas medidas de "mini-estímulo" previas estaba comenzando a desvanecerse y que los efectos de la desaceleración en las bienes raíces continuaba sintiéndose en los sectores relacionados.

El banco central podría estar preocupado por el efecto que indica un recorte en el coeficiente de requisito de reserva (RRR), aunque si los riesgos a la baja crecen o sus medidas actuales no son tan efectivas, un recorte en el coeficiente sigue siendo una opción hacia fines de año, declaró el economista en jefe de China de HSBC, Qu Hongbin.