La dinámica de precios domésticos ha llegado a una etapa de estabilidad en la Argentina, en pleno año electoral, según un informe privado dado a conocer este viernes.

"La dinámica inflacionaria se encuentra 'controlada' básicamente por tres factores. Por un lado, el nivel de actividad. Si bien la recesión del año pasado (-2%) está dando lugar paulatinamente a un estancamiento económico, el consumo privado permanece deprimido, neutralizando cualquier posible presión sobre la oferta y por ende, los precios", explicó la consultora Management & Fit (M&F).

"El congelamiento tarifario y el atraso cambiario también influyen", añadió el economista en jefe de la firma, Matías Carugati.

El lunes pasado, el gobierno informó que la inflación de mayo fue de 1% respecto al mes anterior, impulsada por los rubros indumentaria, alquiler de vivienda y equipamiento del hogar, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

El acumulado en los últimos 12 meses es, siempre según la medición oficial, de 15,3%, mientras que el de los primeros cinco meses del año es de 5,7%.

M&F estableció que la continuidad de los subsidios a la energía y el transporte ayuda a moderar la inflación, dado su masivo consumo y participación en la canasta de referencia.

"En efecto, mientras los precios domésticos crecieron un 330 por ciento desde 2008, las tarifas de gas y transporte lo hicieron en promedio un 144 y 185 por ciento, respectivamente. Asimismo, la utilización del tipo de cambio como ancla nominal (se deprecia 1 por ciento mensual y apenas 11 por ciento interanual, claramente por detrás de la inflación) ayuda a contener los precios de los bienes transables", agregó el reporte.

Las expectativas acompañan esta dinámica.

De acuerdo a la Universidad Torcuato Di Tella (privada), la inflación esperada se redujo 8 puntos porcentuales en lo que va del año (pasó de 36 por ciento en diciembre pasado a 28% en el último mes).

"Más aún, mayo representó el tercer mes en los últimos tres años (considerando octubre de 2012 y 2013) en el cual las expectativas de inflación perforaron el piso de 30 por ciento anual", precisó.

Como desafíos, el informe sostuvo que la relativa moderación en los precios está expuesta a ciertos riesgos, entre ellos las expectativas devaluatorias y los acuerdos salariales.

"A fuerza de mayores controles y el robustecimiento de las reservas (vía restricciones comerciales y entrada de capitales financieros) las presiones sobre el frente cambiario lograron disiparse sensiblemente respecto al cierre del año pasado. No obstante, la progresiva apreciación real y el recambio de Gobierno podrían despertar nuevas expectativas devaluatorias con el correr de los meses, lo que terminaría acelerando la inflación esperada", señaló Carugati.

Por otro lado, los aumentos salariales producto de las paritarias también podrían influir en este aspecto.

"Todos los acuerdos firmados en las últimas semanas superaron la pauta oficial de 27 por ciento, que se situaba próxima a la estimación de inflación anualizada. Más allá del impacto directo sobre los costos, una recomposición de los salarios en términos reales permitiría reactivar la demanda", auguró el estudio.

El martes pasado, otro informe había indicado que la inflación en Argentina llegó a un punto de "contención".

Eduardo Levy Yeyati, director ejecutivo de la consultora Elypsis, señaló que "la inflación en baja es en gran medida la contracara del atraso cambiario y tarifario".

Así, "aumenta el desafío del próximo gobierno para mostrar avances en este frente sin recurrir a estas dos anclas", planteó el economista, profesor en la Universidad de Harvard.

"Los resultados obtenidos hicieron descender la medición interanual (propia), que compara el nivel de precios hoy con el de 12 meses atrás, hasta 23,5 por ciento, por debajo del 24,6 por ciento de mayo. De este modo, la inflación ya se ubica más de 12 puntos porcentuales por debajo del 36,8 por ciento que alcanzara durante el año pasado", señaló Elypsis.

Por su parte, el economista Luciano Cohan, jefe de la firma, señaló que "la inflación se encuentra contenida, en niveles por debajo del 2% mensual".

"Por lo tanto, revisamos nuestro pronóstico de inflación a 25%, tanto para fin de año como para el promedio de todo el 2015", expresó.

La inflación ha sido uno de los grandes desafíos de la Argentina de 2007 a la actualidad.