Comparado con otros países de América Latina, México se observa bien, ya que se prevé que para la segunda mitad del año la economía registre un crecimiento más vigoroso, y también se espera que en la segunda parte del sexenio logre una tasa de aumento del PIB del doble de la primera mitad, de alrededor de 4% anual, afirmó Deborah Riner, economista en jefe de American Chamber México.

En tanto, Bart Pattyn, presidente de Coface para América Latina, destacó que si bien México deberá enfrentar una turbulenta situación internacional, al igual que las naciones emergentes, comparado con sus pares de América Latina, el país tiene mejores indicadores macroeconómicos.

“Las exportaciones de México se están acelerando a la zona del Tlcan y ayuda la depreciación del peso”, destacó. En contraste, Venezuela sufre una alta inflación y contracción de la economía. Y su principal producto de exportación, el petróleo, cayó a mitad de precio, agregó.

Argentina, dijo, tiene fuertes problemas con indicadores, produce poco y sufre de escasez. Su peso no es convertible hay dualidad en su tipo de cambio.

“Brasil tiene problemas, Coface estima que el país sufrirá una recesión para este año, con una caída de 0,5% y hay quienes calculan que la contracción podría ser más fuerte, con un descenso de 1%", añade.

Para México el panorama es mixto, las exportaciones están mejor que las de otros países, pero la demanda interna es peor que últimos años.

Consumo. Por otro lado, destacó que se observa una menor confianza del consumidor, por el aumento de la presión fiscal desde principios de 2014.

Deborah Riner, indicó que ante la cercanía del aumento de las tasas de interés México ha vivido volatilidad y parece que los mercados están llegando a la conclusión de que el aumento no será en junio como se había esperado, pero sería a finales del año.

Por otra parte, resaltó que la Reforma Energética juega un papel muy importante. Se espera que sea el detonador del crecimiento.

Energéticos. “Hay una tendencia para enfocarse en el petróleo, pero creo que los beneficios más inmediatos se sentirán en el sector eléctrico. Con los ductos para importar gas natural, se va a bajar los precios de la electricidad. Según un estudio de FMI, 60 por ciento de la electricidad la consume el sector industrial, por lo que al bajar los precios disminuirían los precios de las mercancías.

Expuso que con las reformas podrían elevarse la IED hasta unos US$30 y US$35.000M anuales, en los próximos dos años, incluso podrían llegar más capitales.

Explicó que mundialmente la inversión es muy lenta y es algo que reconoce el FMI, por lo que hay que tomar en cuenta que las decisiones de invertir en México también tienen este entorno global. Y este ambiente internacional tan complicado nos está afectando.