Beijing. La próxima publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, uno de los principales indicadores de la inflación, constatará previsiblemente un alza de en torno al 2,6 por ciento, por encima del 2,1 por ciento de diciembre, según el análisis de expertos de cuatro entidades financieras.

El precio de los vegetales se mantuvo estable en enero porque el tiempo fue cálido y la caída de los precios de fruta y huevos compensó la subida del de los cereales, explicó un analista de China Securities.

Los precios de los alimentos suponen en torno a un tercio del IPC de China.

El Índice de Precios al Productor (IPP), que mide el crecimiento de los precios al por mayor, bajará según las previsiones un 0,2 por ciento en enero respecto al del mes previo por el descenso del coste de las materias primas.

El Índice de Gerentes de Compras oficial fue en enero de 51,3, una décima menos que en diciembre.

El analista sénior del Banco de China Chen Weidong sugirió que China debe centrarse este año en estabilizar la economía ante las presiones bajistas, limitar las burbujas de activos y protegerse del riesgo.

Chen también prevé que la política monetaria del país sea neutral en 2017 y descarta que se den ajustes o relajaciones extremos.

El Buró Nacional de Estadísticas anunciará el martes los datos del IPC y el IPP, junto a otros indicadores económicos.