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Analistas proyectan un 2013 sin problemas de ingresos para la economía venezolana
Martes, Octubre 23, 2012 - 17:02

De acuerdo con los análisis, se prevé que no habrá una desaceleración brutal en la economía mundial.

Venezuela seguirá navegando con viento a su favor. Los precios petroleros se mantendrán alrededor de 100 dólares a pesar de la proyección de "un crecimiento mundial mediocre" para 2013.

El economista, quien vive en Francia, argumenta ese escenario de precios relativamente altos señalando que los países petroleros de la Opep, conscientes de la sobreoferta de crudo, mantendrán una política para sostener las cotizaciones.

En segundo lugar observa factores que crean tensiones en el Medio Oriente, lo "que debería ser un elemento favorable en el contexto internacional para las naciones productoras del crudo.

"Estos son los factores que permiten proyectar que el precio del petróleo estará relativamente estabilizado alrededor de cien (dólares) en los próximos meses. Esto da un contexto favorable a Venezuela", afirma Quenan, quien no vislumbra a corto plazo problemas de ingresos para el país.

De acuerdo a sus análisis, prevé que no habrá una desaceleración brutal en la economía mundial. "Estamos viendo que China se esfuerza para sostener la actividad con un crecimiento superior a 8% para 2013, con lo cual se evitará un derrumbe similar al de 2008", agregó.

Durante una conferencia en la Facultad de Economía de la UCV, Quenan proyectó un crecimiento para Venezuela de 4,6% en 2012 y uno "ligeramente más bajo" para 2013, alrededor de 3%.

Sin embargo, coincide con otros analistas al indicar que en Venezuela habrá una corrección de tipo cambiario y un ajuste en el gasto público. Todo esto tenderá a una desaceleración, según sus pronósticos.

Quenan hizo un recuento de la crisis sistémica y global desatada en 2007 (a la que califica como la más grave desde la gran depresión de los años 30), como consecuencia de lo indisociable de un régimen de crecimiento basado en el crédito en un marco de desigualdades crecientes y por la desregulación de las finanzas en Estados Unidos

"La desregulación de las finanzas a nivel nacional sumado a un crecimiento vertiginoso de la liquidez generaron la crisis" en un contexto de desequilibrios económicos y financieros globales.

Fue en 2009-2010 cuando se inició la recuperación como resultado de políticas contracíclicas.

Sin embargo, en 2011 se produjo una nueva desaceleración del crecimiento mundial por los efectos de la crisis de la zona euro y el efecto de contagio de Grecia a otros países como España, Portugal e Irlanda.

Esto produjo una desaceleración de la economía mundial que pasó de 5,3% en 2010 a 3,9% en 2011, impulsada por las economías emergentes (sobre todo en Asia) con 7,5% y 6,2% respectivamente.

En 2012 las tensiones y desacuerdos sobre los planes de rescate en la zona euro, han generado dudas sobre el futuro de la eurozona.

El sistema financiero fue salvado en 2008 pero persisten muchas fragilidades que se agravan en un marco recesivo.

Al economista le preocupa que las mismas causas produzcan los mismos efectos, generando una liquidez mundial abundante.

En su opinión, el nuevo régimen de crecimiento se basará en un menor endeudamiento, más centrado en la demanda interna, quedando pendiente el tema de la corrección de los desequilibrios globales como la relación del dólar y el yuán.

América Latina
Quenan sostiene que en América Latina la recesión en 2009 fue relativamente moderada en comparación con otras regiones.

Sin embargo, el crecimiento se desaceleró de manera muy importante comparando la brecha entre el periodo 2005-2007 y el 2009. En ese contexto histórico la región aparece como una de las más afectadas (ver cuadro).

La brusca desaceleración en América Latina se explica sobre todo por el fuerte crecimiento en los años pre crisis, destacando el gran contraste entre las situaciones nacionales: Brasil, con un gran auge económico pre crisis y México con un crecimiento débil, incluso antes.

Quenan recordó que la crisis llegó a América Latina en septiembre de 2008 causando una degradación casi instantánea de las variables financieras: depreciación de las monedas locales, aumento de los spreads y caída de las bolsas regionales.

Sin embargo, éstas variables empezaron a recuperarse a partir del segundo trimestre de 2009, aunque las exportaciones de la región disminuyeron 9% ese, tanto en volumen (por una menor demanda internacional) como en valor (por la caída en los precios de las materias primas). Pero, el impacto fue menor a lo previsto inicialmente.

Hubo una rápida recuperación en términos de intercambios. La región en 2010 se recuperó de los efectos del contagio de la crisis financiera, a excepción de Venezuela que ese año registró caída de su actividad económica.

Esta mejora regional se debió fundamentalmente al efecto de las políticas contracíclicas (monetaria y financiera) y al repunte del comercio mundial, impulsado por la recuperación de la demanda china y la cotización al alza en los precios de las materias primas.

Durante ese ciclo de crecimiento, hubo una gran mejora en la gestión macroeconómica de los gobiernos de América Latina: mayor equilibrio fiscal, reducción del déficit, disminución de la deuda como porcentaje del PIB y mejora del perfil de la deuda, privilegiando las acreencias internas y un interés fijo en vez de variable.

El ahorro de recursos (mediante acumulación de reservas o fondos soberanos de estabilización como el caso de Chile), aumentó el margen de maniobra disponible para aplicar estímulos fiscales contra-cíclicos, que fueron decisivos para la salida de la crisis, señaló Quenan, quien asegura que en el corto plazo, América Latina no presenta riesgos de crisis graves asociadas a la fragilidad de las finanzas públicas.
El entorno internacional

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