Río de Janeiro. Los economistas del mercado financiero brasileño redujeron su previsión para el crecimiento económico de Brasil este año desde el 1,24% de hace una semana al 1,16% en el sondeo divulgado por el Banco Central.

Es la cuarta semana consecutiva en la que los analistas rebajan su proyección para la expansión del producto interior bruto (PIB) brasileño de 2014. Hace cuatro semanas los economistas esperaban un crecimiento del 1,63%.

De la misma forma, los expertos rebajaron su previsión para el crecimiento de la economía brasileña en 2015 desde el 1,96% de hace cuatro semanas hasta el 1,73% la semana pasada y el 1,60% en el nuevo sondeo.

Los nuevos pronósticos forman parte del boletín Focus, una encuesta que el instituto emisor realiza semanalmente entre un centenar de economistas del mercado financiero nacional.

El aumento del pesimismo con respecto a la evolución de la economía de Brasil está provocado principalmente por las malas expectativas para el sector industrial.

Los expertos ya habían reducido su previsión para el crecimiento de la producción industrial de Brasil este año desde el 1,40% de hace cuatro semanas hasta el 0,51% en la pasada. Ahora, en el nuevo sondeo, esperan para 2014 una retracción industrial del 0,14%.

La previsión de los analistas para el crecimiento de Brasil este año está muy por debajo de la expansión del 2,5% esperada por el Gobierno y hasta del 2% admitido por el Banco Central en su último análisis trimestral.

Las nuevas previsiones indican que los expertos esperan una desaceleración económica tras la ligera recuperación de 2013. Tras haber registrado una expansión del 7,5% en 2010, el crecimiento de la economía brasileña fue del 2,7% en 2011, del 1% en 2012 y del 2,3% en 2013.

En cuanto a los precios, los analistas mantuvieron estable en el 6,46% su previsión para la inflación de este año y elevaron su proyección para la inflación de 2015 desde el 6,08% de hace una semana hasta el 6,10% en la nueva encuesta.

Los analistas esperan en 2014 una inflación muy próxima al límite máximo tolerado por el Gobierno. La meta para la inflación en el país es del 4,50% anual, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite un máximo del 6,50%.

Brasil cerró 2013 con una inflación del 5,91% y los precios continúan aumentando pese a que el Banco Central viene aumentando las tasas de intereses internas, que están en sus mayores niveles en los últimos años.