Río de Janeiro. Los economistas del mercado financiero brasileño redujeron su previsión para el crecimiento económico de Brasil este año desde el 1,10% de hace una semana al 1,07% en el sondeo divulgado este lunes por el Banco Central.

Ha sido la sexta semana consecutiva en que los analistas rebajaron su proyección para la expansión del producto interior bruto (PIB) brasileño de 2014. Hace cuatro semanas los economistas esperaban para este año un crecimiento económico del 1,44%.

En cuanto a la previsión para el crecimiento de la economía en 2015, los economistas lo mantuvieron estable en el 1,50% con respecto a la semana pasada. Hace cuatro semanas esperaban una expansión del 1,80%.

Los nuevos pronósticos forman parte del boletín Focus, una encuesta que el instituto emisor realiza semanalmente entre un centenar de economistas del mercado financiero nacional.

El aumento del pesimismo con respecto a la evolución de la economía de Brasil fue provocado principalmente por las malas expectativas para el sector industrial, cuya producción viene cayendo gradualmente pese a las cada vez más seguidas medidas del gobierno para incentivar las ventas de las fábricas.

Mientras que hace cuatro semanas los analistas preveían que la industria brasileña crecería un 0,96% este año, ahora esperan una retracción del sector del 0,67%.

La previsión de los expertos para el crecimiento de Brasil este año está muy por debajo de la expansión del 2,5% esperada por el gobierno y hasta del 2,0% admitido por el Banco Central en su último análisis trimestral.

Las nuevas proyecciones indican que los expertos esperan una desaceleración económica tras la ligera recuperación de 2013. Luego de haber registrado una expansión del 7,5% en 2010, el crecimiento de la economía brasileña fue del 2,7% en 2011, de sólo el 1,0% en 2012 y del 2,3% en 2013.

En la edición del Boletín Focus publicada hoy, los expertos mantuvieron estables sus previsiones de que la inflación será del 6,46% este año y del 6,10% en 2015.

Los analistas esperan en 2014 una inflación muy próxima al límite máximo tolerado por el gobierno. La meta para la inflación en el país es del 4,50% anual, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que permite un máximo del 6,50%.

Brasil cerró 2013 con una inflación del 5,91% y los precios continúan aumentando pese a que el Banco Central viene aumentando las tasas de intereses internas, que están en sus mayores niveles en los últimos años.