Excelsior.com.mx. La economía mexicana está registrando un crecimiento más lento de lo esperado en los primeros meses de este año, por lo que el consenso de economistas y varios grupos financieros consultados por Excélsior afirmaron que ajustaron a la baja sus proyecciones de crecimiento para 2014, algunos bancos incluso prevén que el PIB podría crecer 2,7%, es decir 1,2 puntos porcentuales menos que lo previsto por la Secretaría de Hacienda.

Gabriel Casillas, economista en jefe de Grupo financiero Banorte IXE; Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base; Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics; Sergio Martín Moreno, economista en jefe de HSBC, y Mario Correa, director de Estudios Económicos de Scotiabank, reconocieron que se sigue observando una marcada debilidad, sobre todo en sectores como la construcción y además de que se observa que el impacto en el consumo por las medidas fiscales va a ser especialmente intenso en este primer trimestre.

Precisan que la Reforma Fiscal está deteniendo las decisiones de inversión de las empresas, además de que el invierno más severo en EU tendrá efectos sobre su actividad económica en el primer trimestre del año y esto afectó las exportaciones de México.

Banorte IXE bajó su proyección de crecimiento del PIB del país para este año de 3,3 a 2,7%; Scotiabank, de 3,27 a 2,7%; Banco Base, de 2,98 a 2,84%; HSBC, de 4,1 a 3,7%, mientras que el consenso de analistas encuestados por Banxico redujo en febrero su proyección de 3,40 a 3,23%. En tanto, la Secretaría de Hacienda refrendó su proyección de un avance del PIB de 3,9% para 2014.

Sobre el impacto de las reformas, la opinión está dividida, ya que algunos economistas comienzan a dudar de que sus beneficios puedan elevar el crecimiento del país este año o en 2015, pero otros dicen que desde fines de 2014 podría registrarse un impacto positivo.

Efectos de las reformas hasta 2015. La economía mexicana podría registrar en 2015 un crecimiento del PIB de 5%, debido a que desde finales de este año se podrían ver efectos por los reformas estructurales, sobre todo de la Energética y Financiera, afirmó a Excélsior Gabriel Casillas, economista en jefe de Grupo Financiero Banorte IXE.

“En la parte energética, el primer barril de petróleo en aguas profundas puede ser que lo veremos en 2016 o 2018, eso falta mucho, pero las inversiones iniciales en la parte de petroquímica las podríamos ver tan pronto como a fines de año, puesto que hay mucha demanda en México por estos productos petroquímicos, que los utilizan empresas como Procter & Gamble y Unilever”, abundó.

“Por otro lado, hay empresas mexicanas como Mexichem y Alfa que ya saben hacer este negocio, pero lo hacen en otros países porque no podían hacerlo en México. Pero ya están listos, para invertir en México en la industria petroquímica y ésta será más rápida que los barriles que se vean hasta 2016 o 2018”, enfatizó.

“En el sector financiero, se podría ver también algún efecto desde este año por el programa que tiene Nafin de garantías para que los bancos comerciales les prestemos a las Pymes”, dijo Casillas.

Este programa ya existe y es muy exitoso y el problema es que ha sido muy limitado. Lo bueno es que la reforma financiera cambia el mandato a los bancos de desarrollo como Nafin, para poner más de su capital en riesgo, por lo que el programa aumentará su escala, lo que tendría un impacto de 0,2% en el crecimiento del PIB.

Proyecciones. Por otra parte, dijo que recortaron de 3,3% a 2,7% su proyección de crecimiento del PIB para 2014 por el efecto de la Reforma Fiscal, el crudo invierno en EU, así como por un efecto aritmético, por el cambio de modelo del INEGI, ya que al quitarle la estacionalidad a las series, se afectó el cálculo de aportación del crecimiento inercial al PIB.

Sobre la afectación en el crecimiento del PIB, debido al crudo invierno en EU dice que esto es un efecto estacional.

Añadió que la Reforma Fiscal afectó el consumo de las personas y también causó un efecto de posposición de inversiones de las empresas.

Mario Correa, director de Estudios Económicos de Scotiabank, afirmó que redujeron la previsión de crecimiento del PIB para la economía mexicana en 2014 de 3,27 a 2,7%, porque “la economía va más lenta de lo que se esperaba, sobre todo en sectores como la construcción, donde se sigue viendo una marcada debilidad”.

“Además, al parecer también el impacto en el consumo de las medidas fiscales va a ser especialmente intenso en este primer trimestre y todo esto baja la perspectiva de crecimiento, del primero y del segundo trimestre, sobre todo.

“Más que una revisión a la baja, estamos postergando un poco la previsión del crecimiento, porque el primer trimestre y el segundo vendrán más débiles de lo que se estaba esperando y entonces las tasas altas llegarán hasta la segunda mitad del año y en el promedio se quedarán por debajo, desde nuestro punto de vista, en la estimación que tenemos”, precisó.

Reconoció que los nuevos impuestos afectaron el poder adquisitivo de la población. “En las cifras de Hacienda, la Reforma Fiscal reflejaba un aumento en los ingresos presupuestales de US$3.793 millones y este monto, sale de los bolsillos de los hogares y las empresas, por lo que la gente y las empresas tienen menos dinero para consumir y ahorrar, y están ahorita en este primer trimestre ajustándose a la nueva realidad fiscal”, agregó.

“En general percibo una cautela exacerbada en las decisiones de consumo y de inversión de los hogares y de las empresas, ante los cambios que hemos tenido, por lo que la confianza de los consumidores está en niveles relativamente bajos”, subrayó.

Correa comentó que para 2015 esperan un crecimiento del PIB de 3,7%, que significa básicamente regresar al potencial de crecimiento que tiene México.

“Las reformas van a tardar algo de tiempo en empezar a ver efectos palpables, sobre el potencial de crecimiento, quizás sobre todo en 2016”, respondió el directivo.

Comentó que el crudo invierno de EU afectó, sobre todo, las exportaciones automotrices de México.

Sergio Martín Moreno, economista en jefe de HSBC, reconoció que sí ha habido una baja en el consenso en general la estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en México para este año.

“En HSBC bajamos la estimación de crecimiento del PIB para este año de 4,1% a 3,7%, sin embargo de cualquier manera continua siendo una estimación optimista de la economía mexicana, y más si se toma en cuenta que venimos de un crecimiento de 1,1% el año pasado”, resaltó el directivo,

Sin embargo, la expectativa del grupo financiero se mantiene optimista y por arriba del consenso de 3,4%, pues espera que parte de la recuperación de la economía mexicana se clarifique durante la segunda mitad de 2014.

“El ajuste a la baja en la proyección del PIB se explica porque el motor más importante, que es la economía de Estados Unidos, está registrando un retraso en su recuperación. Se dice que es parte de un invierno muy crudo en la Unión Americana pero además, el gasto público ha estado plano y no ha habido un gran aumento de obra en la parte de construcción por parte del sector público. Esto es la principal causa de que en México haya una desaceleración”, comentó.

“La segunda causa, y esto nos lo dicen evidencias anecdóticas de los empresarios de la construcción, es que no ha habido un inicio de obra importante, aun cuando el dinero ya está distribuido todavía no se da un gasto público en construcción que sostenga que ya viene un impulso por ese lado, y de todas maneras vemos un retraso en el crecimiento económico de México”, comentó Sergio Martín Moreno.

“Quiero enfatizar que se trata de un retraso en el crecimiento económico de México; seguimos pensando que la dinámica de la economía del país es buena y lo más probable es que las tasas de crecimiento de alrededor de 4 por ciento se presenten entre el segundo semestre de este año y la primera mitad del próximo”, abundó.

Por otro lado, el economista en jefe de HSBCrecordó que la Reforma Fiscal sí afectó el consumo.

La oleada de correcciones a la baja en el estimado de crecimiento para 2014 tiene más que ver con la debilidad con la que terminó la economía mexicana en 2013 y menos con lo que pasa en Estados Unidos, afirmó Alfredo Coutiño.

El director para América Latina de Moody’s Analytics dijo que desde su punto de vista, “el mal tiempo invernal a principios de año en Estados unidos es sólo un asunto temporal que no demoró más de unas cuantas semanas, por lo que es absurdo usarlo como pretexto para justificar la anemia estructural que padece nuestro país”.

“Los mercados, sobre todo los nacionales, ya están despertando del sueño que les causó la euforia de las reformas, y hasta ahora se están dando cuenta que nada ha cambiado en la estructura económica del país en el primer año del nuevo gobierno”, recalcó.

México hasta ahora sigue padeciendo de las mismas debilidades del pasado, afirmó, hasta que la puesta en marcha de las reformas empiece a levantar ineficiencias y obsolescencias en los procesos productivos hacia el mediano plazo.

“Así las correcciones tienen más que ver con un regreso de los mercados y los analistas a la cruda realidad económica mexicana, lo cual tiene poco que ver con Estados Unidos, y por supuesto nada que ver con los modelos econométricos de los cuales la mayoría no usa para hacer sus predicciones”, subrayó.

Coutiño indicó que el efecto de las reformas dependerá de la magnitud de los cambios estructurales que produzcan en los próximos años. Eso depende de que tanta flexibilidad y poder contracíclico genera la Reforma Fiscal y del tamaño de la apertura que generen la Reforma Energética, Financiera y de Telecomunicaciones.

“Si los cambios son significativos entonces es posible esperar que la capacidad potencial de crecimiento aumente del actual 3% a 4,5% para 2018. Por lo que México requerirá una segunda y tercera generación de reformas.

“Los efectos positivos directos de las reformas se empezarán a sentir a partir de 2015, por eso el crecimiento estimado va de 3% en 2014 a 4% en 2015”, puntualizó.

Banco Base redujo su proyección de crecimiento esperado del PIB de México para 2014 de 2,98% a 2,84%, comentó Gabriela Siller.

La directora de análisis económico financiero de Banco Base explicó que el lento crecimiento que experimenta la economía, reflejado en el aumento de apenas 0,67% anual del PIB en el último trimestre de 2013, fue un factor determinante en el recorte de dicha expectativa.

Se espera que el PIB de México crezca 1,14% en el primer trimestre de 2014 frente al trimestre previo y dos por ciento en términos anuales.

“El crecimiento de ese periodo tiene importantes riesgos a la baja, primero por las señales de menor dinamismo en la economía de Estados Unidos, la cual atravesó por condiciones climáticas adversas en los últimos meses, pudiendo afectar considerablemente al sector exportador”, reconoció.

También dijo que el consumo interno posiblemente se verá restringido por el menor ingreso disponible de los hogares, como consecuencia de los aumentos en impuestos aprobados a finales de 2013.

Añadió que el panorama económico incierto y el periodo de transición por el que atraviesa el sector privado con los cambios establecidos en la Reforma Hacendaria podrían derivar en una baja inversión en los primeros tres meses del año.

Bajo ese contexto el gasto público tendría que ser muy elevado para contrarrestar un menor crecimiento en los otros rubros del PIB, pero hasta la fecha no se ha publicado un plan sobre su ejercicio para este primer trimestre, salvo que se incrementó 10% en enero con respecto a enero de 2013, sostuvo.

“Hay que insistir que el escenario macroeconómico para 2014 está sujeto a un elevado grado de incertidumbre, ante los riesgos que persisten en el entorno global y ante la posibilidad de que las leyes secundarias que se aprueben detonen una inversión mucho más vigorosa a la prevista”, advirtió. Para 2015 Siller prevé un crecimiento de 3,2% y señala que el efecto de las reformas, sobre todo la energética se empezará a ver en la segunda mitad de 2015.