El menor ritmo de aumento de los precios de los últimos meses, que permitió que la inflación cerrara un quinto mes consecutivo dentro del rango meta establecido por las autoridades, llegó para quedarse al menos por los próximos dos años.

Así lo prevé el último relevamiento realizado por El Observador entre algunos de los principales referentes en el análisis de coyuntura que siguen de cerca la realidad uruguaya. La última Encuesta de Expectativas Económicas –realizada entre el 29 de agosto y el 1º de setiembre– proyecta registros de inflación inferiores o iguales a 7% para los próximos 24 meses en la mayoría de las respuestas.

De cara al cierre del año, la mediana de los analistas particulares, empresas consultoras, centros de investigación académica e instituciones financieras que respondieron el relevamiento, prevé una inflación de 6%, levemente por encima de 5,2% registrado en los 12 meses finalizados en julio. En tanto, para fines de 2018, las previsiones se ubicaron en 7%, el límite del rango objetivo oficial –la meta es de 5% con una tolerancia de dos puntos, tanto al alza como hacia abajo–.

Eso implicó una corrección a la baja respecto a la edición de julio de la encuesta de El Observador. En ella anticipaban un incremento de los precios de 6,5% este año y de 7,4% en 2018, en la mediana de los casos.

En el horizonte de dos años a partir de la última medición –el más largo que incluye la encuesta y que coincide con el más relevante en la determinación de la política monetaria– los analistas por primera vez anticipan un valor dentro del rango objetivo: 6,9%. En esa proyección móvil, la mediana de los expertos en agosto del año pasado preveían una inflación de 8,7%, muy por encima del rango meta.

Cuando el ritmo de aumento de los precios ingresó al rango objetivo, los expertos eran algo escépticos sobre la posibilidad de que se mantuviera allí en el mediano y largo plazo. Sin embargo, la dinámica de precios cambió y no solo la inflación transable –la que está en buena medida incidida por el efecto cambiario–cedió. Esto llevó a los economistas a corregir sus proyecciones e incorporar un escenario en el cual el núcleo duro de precios y en particular, el componente doméstico de la inflación se mantuviera en niveles más moderados.

Este cambio en las proyecciones sobre la evolución de los precios viene acompañado de una expectativa de tipo de cambio más moderado –en particular para el cierre de 2018, cuando la mediana de los casos pasó de $ 32,5 a $ 32 en el último mes– y de aumentos salariales menos pronunciados –de cara al próximo año, pasaron de una proyección de 9% a 8% en términos nominales–.

Crecimiento estable. Por su parte, las previsiones de crecimiento económico se mantuvieron sin cambios respecto al relevamiento de julio. Los expertos esperan que la economía uruguaya crezca 3,4% en comparación con el año pasado y modere levemente su impulso en 2018, con una expansión de 3,2%.

Eso implica, de todas formas, una mirada más optimista respecto a la que tenían a comienzo del año. En marzo, la mediana de los analistas preveía un crecimiento de apenas 1,4% para 2017 y de 2,2% para el año próximo.

En materia de empleo, los expertos esperan que la ocupación en el cuarto trimestre baje de 59,2% de la población en edad de trabajar en 2016 a 58,2% este año. En tanto, auguran un leve repunte de la ocupación en 2018, lo que implicaría cerrar el año con una tasa de 58,6%, según el último relevamiento.