El aumento del encaje legal como medida para restringir la liquidez monetaria o dinero circulante en la economía, no fue un instrumento efectivo para la tarea, pese a que el Banco Central de Venezuela (BCV) realizó ajustes en los últimos meses del año, según señalan analistas consultados.

Para lograr la reducción de la liquidez el directorio del BCV aprobó en octubre de 2013 un aumento de 2% en el coeficiente de encaje aplicado a la Base de Reservas de obligaciones Netas e Inversiones Cedidas mantenidas hasta el 18 de ese mes, para ubicarlo en 19%.

Además el encaje aplicado al saldo marginal en el balance de los bancos subió 5% para colocarse en 22%.

Sin ser suficiente con esto el ente emisor volvió a incrementar estos aporte en noviembre al elevar en 8% el coeficiente del encaje marginal y en 1,5% el encaje aplicado a la banca.

El economista experto en el área, Luis Brusco, sostiene que el ente emisor tomó algunas medidas un tanto marginales y con poca efectividad para recoger dinero circulante, “y en especial el manejo del encaje legal como instrumento de política monetaria es muy poco empleado en coyunturas como estas”, dijo.

Tanto es así, explica el experto que cuando se mide la expansión de la liquidez en los últimos tres meses del año estuvo en 25%, “incluso me atrevo a decir que en 30%. Ahora bien lo que si es cierto, es que una expansión de esa magnitud niega la efectividad de las medidas en política monetaria que aplicó el BCV incluso en los últimos años”, precisó el economista.

Brusco sostiene que Venezuela mantiene el encaje legal más alto de la región.

El economista, Luis Oliveros, también comparte la tesis de que aumentar el encaje legal (reservas que los bancos deben mantener en el BCV como porcentajes de sus depósitos) no tuvo efecto.

Y sostiene que “el aumento del encaje legal, ante el incremento abismal que hemos visto en los últimos meses de la cantidad de dinero en la economía hace que alza del encaje se vea como tratar de secar una piscina con un coleto”.

Para el experto, uno de los grandes males del fenómeno de la liquidez son los recursos destinados financiar a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y otros entes públicos deficitarios.

De acuerdo con cálculos de Oliveros la liquidez monetaria está creciendo a tasas de 50% interanuales en los últimos años, por lo que aumentar el encaje legal de uno a tres puntos no resuelve en lo absoluto el problema, y el gran drama, para él es que el BCV no tiene una política antinflacionaria estructurada.

Adicional a este elemento, dice el analista, se tiene un control de cambio completamente rígido, con un tipo de cambio negro que se está devaluando fuertemente, y una inflación creciendo. Entonces, qué hace la gente, se pregunta Oliveros, “se pone a gastar esos bolívares que ya no valen nada”.

Por su parte, Luis Brusco, observa que el aumento que hizo el ente emisor representa 2 puntos porcentuales de las captaciones que tiene la banca nacional, lo cual multiplicado por esos 2 puntos de las captaciones que tenía la banca daba una contracción muy baja de la liquidez que solo llegaba a 17.000 millones de bolívares (US$2.694M) y eso no es nada.

Según data del BCV el circulante está en los actuales momentos en 1.183.067.843 bolívares.

Brusco comenta que también se tomaron medidas en materia de plazos de vencimiento de los instrumentos que usa el BCV para conceder crédito a la banca, sobre todo los redescuentos que implican que en la medida en que se acortara el plazo del crédito, obligaba al sistema bancario a cancelar esos créditos con prontitud y eso tiene un efecto contractivo en la liquidez.

“Sin embargo, esas medidas no tuvieron mucho impacto en el comportamiento de la liquidez monetaria”.

Pero en una publicación de ayer titulada “Al día con el BCV” el ente emisor asegura que las medidas han sido efectivas, y “en 2014 se dará continuidad a las acciones articuladas para mantener la economía venezolana en la senda del crecimiento con reducción de la pobreza”.

También, el ente emisor señala que en materia de política monetaria “mantuvo una política dirigida a favorecer el aumento de la producción interna, así como a procurar la estabilidad de precios en el mediano plazo”.

Igualmente, destacó que, “basado en la constante evaluación del desempeño de los indicadores macroeconómicos y conforme con los establecido en los lineamientos semestrales de política monetaria del año 2013, el BCV realizó ajustes en sus instrumentos, con el objeto de favorecer el buen desempeño de sectores productivos, al igual que asegurar la estabilidad de los sistemas de pago”.

Sicad bajo lupa. El desempeño del Sistema Complementario de Administración de Divisas (Sicad) también está bajo observación, pese a haber dado un respiro a la sequía de dólares a la economía, no es menos cierto que no fue tan efectivo como se esperaba.

Para Luis Oliveros la situación es grave, si se tiene que la diferencia entre los dólares entregados en 2012 y 2013 reportan un descenso de 20%, lo que indica que el año que acaba de despedirse contó con menos dólares.

De acuerdo con su análisis los últimos tres meses del año el Sicad llamó a subastas mensuales donde se movían $100 millones de dólares semanales, sin embargo el desaparecido Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) movía el doble o el triple.

Pese a ello el analista considera que el Sicad dio un respiro a la economía, pero al mismo tiempo está la lectura de que no hay dólares suficientes, para cumplir con el otorgamiento de divisas.

Para analistas el tema clave de la escasez de verdes es la estrepitosa caída de las exportaciones petroleras, y los acuerdos desventajosos de suministros a Petrocaribe en especial a Cuba, sumando a ello la distracción de recursos para fondos parafiscales de los cuales no existen cuentas claras.