Berlín. El plan fiscal de la Unión Europea no está abierto a renegociación, dijo este lunes la canciller alemana, Angela Merkel, al día siguiente de que el socialista François Hollande ganara las elecciones presidenciales francesas.

Hollande ha criticado el constante énfasis de Alemania sobre la austeridad para luchar contra la crisis de la deuda soberana en Europa y ha pedido que se aborden políticas que impulsen el crecimiento económico.

"En Alemania somos de la opinión, y yo también a nivel personal, de que el pacto fiscal no es negociable. Se ha negociado y se ha firmado por 25 países", declaró en una rueda de prensa.

"Estamos en medio de un debate en el que Francia, por supuesto, con su nuevo presidente, aportará su propio énfasis. Pero estamos hablando de dos caras de la misma moneda: el progreso solo se consigue con unas finanzas sólidas más crecimiento", añadió.

Brazos abiertos. La canciller alemana también dijo el lunes que recibe al presidente electo de Francia, François Hollande, "con los brazos abiertos" y agregó que podrá trabajar estrechamente con el nuevo líder galo.

"Trabajaremos bien e intensamente y nos reuniremos bastante pronto (cuando asuma la presidencia)", expresó Merkel.

"Puedo decir desde mi lado que François Hollande será recibido con los brazos abiertos en Alemania", señaló Merkel, que expresó su apoyo durante la campaña electoral al presidente Nicolas Sarkozy.

Merkel indicó que es importante que Grecia continúe con el programa de reforma acordado, tras unas elecciones el domingo en las que los partidos favorables al rescate perdieron su mayoría parlamentaria.