Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, afronta un obstáculo inesperado para conseguir la aprobación en su país de nuevas reglas de disciplina presupuestaria para la zona euro, luego de que su Gobierno confirmara el sábado que el pacto requerirá de una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Parlamento.

El anuncio dejó a Merkel dependiendo de los principales partidos de oposición, que pese a haberla apoyado con el segundo plan de rescate para Grecia o con la extensión de facultades para el fondo de salvataje, probablemente establezcan condiciones para su ayuda, como nuevas medidas para alentar la expansión en Europa.

Un diario reportó el sábado la necesidad de una mayoría de dos tercios para el pacto fiscal y la información fue ratificada más tarde por una portavoz del Gobierno en Berlín.

La confirmación provocó sorpresa porque la Constitución alemana ya incluye una ley de "freno de deuda", bajo la cual el Gobierno federal tiene hasta el 2016 para reducir su déficit estructural a no más de un 0,35%.

Fue esa ley la que inspiró la legislación europea sobre disciplina tributaria.

Pero el pacto fiscal permite que un país sea demandado por sus socios europeos en la Corte Europea de Justicia si no ratifica las reglas de presupuesto, afecta la soberanía y la Constitución, y por eso requiere una mayoría.

"De hecho el Gobierno ha llegado a la conclusión de que el pacto fiscal tendrá que ser ratificado bajo el Artículo 23 de la Constitución", dijo una portavoz del Gobierno en comentarios enviados por correo electrónico.

El Artículo 23 cubre el traspaso de facultades soberanas a nivel europeo.

El lunes pasado, los social demócratas de la oposición (SPD) y el Partido Verde apoyaron a Merkel en una votación de la Cámara baja del Parlamento sobre Grecia. La canciller enfrenta ahora una creciente rebelión dentro de su propia coalición.

Frank-Walter Steinmeier, jefe de los SPD del Parlamento, dijo que Merkel ahora dependía de la oposición.

"No puedo imaginar que el pacto sea aprobado sin medidas complementarias de apoyo al crecimiento", dijo, instando a Merkel a aclarar lo antes posible cómo votaría el Parlamento sobre el acuerdo fiscal.

Tanto SPD como los verdes piden la aplicación de impuesto europeo a las transacciones financieras, el cual podría usarse para financiar un programa de estímulo para el bloque.

Los ministros de Finanzas de la Unión Europea se reunirán el 13 de marzo en Bruselas, ocasión que permitirá discutir el anteproyecto de la Comisión Europea sobre el impuesto, que es fuertemente resistido por Londres.