Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, propuso a su ministro Wolfgang Schaeuble como nuevo presidente del Eurogrupo de ministros de Finanzas de la zona euro, dijo este viernes un diario, en una medida que pretende elevar la influencia de Berlín en el bloque monetario.

Citando fuentes no identificadas en Bruselas y otras capitales europeas, el diario Financial Times Deutschland publicó que Merkel desea que Schaeuble reemplace al primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, como líder del Eurogrupo cuando concluya su periodo en junio.

"El (Schaeuble) tiene las mejores cartas en este momento", dijo una fuente al diario.

Si es elegido Schaeuble, de 69 años, seguiría como ministro de Finanzas de Alemania, pero evidentemente tendría menos tiempo para dedicarse a los asuntos domésticos, escribió el periódico.

La identidad del sucesor de Juncker -uno de los varios puestos de alto nivel en la zona euro que deben llenarse próximamente- se ha convertido en objeto de fuerte especulación.

Esta semana, en una rueda de prensa conjunta en Roma junto a Merkel, el primer ministro italiano, Mario Monti, que también es el ministro de Economía, descartó un rumor de que podría asumir ese cargo, debido a que ya tenía suficientes responsabilidades.

Merkel ha declinado comentar públicamente sobre quién podría reemplazar a Juncker. Funcionarios de la UE han dicho a Reuters que a Monti no se le ha ofrecido el cargo y que hay varios candidatos probables.

También es posible que Juncker se mantenga por otro periodo, aunque ha dicho que no quiere.

El propio Schaeuble dijo en una entrevista con el diario griego To Vima publicada la semana pasada que los países de la zona euro con una alta calificación crediticia deberían tener más voz en las negociaciones para reemplazar a Juncker.

Cuatro de los 17 miembros de la zona euro tienen actualmente una nota AAA: Alemania, Luxemburgo, Finlandia y Holanda.

La posibilidad de que Schaeuble, representante de la mayor economía de Europa, tome las riendas elevaría el perfil internacional e influencia del Eurogrupo ya que trataría de reconstruir la credibilidad del euro tras la crisis de deuda soberana de Grecia.

Pero esa perspectiva podría causar revuelo en algunas capitales europeas, ya temerosas de la creciente influencia de Berlín en la política económica.

El presidente francés Nicolas "Sarkozy teme que la posición alemana pueda hacerse demasiado fuerte. Desde que quedó en claro que Merkel estaba sondeando la posibilidad de Schaeuble, el rechazo de Sarkozy (a un segundo mandato de) Juncker ha cambiado", dijo el diario citando fuentes europeas.