Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, rechazó flexibilizar los plazos de reducción del déficit público, como desean Roma y París, y garantizó que en este ámbito no hay discrepancias con sus socios de gobierno socialdemócratas.

"Estamos de acuerdo: no hay ninguna necesidad de modificar el pacto de estabilidad", subrayó Merkel en rueda de prensa después de que los medios alemanas avanzaran que el vicecanciller y ministro de Economía, el socialdemócrata Sigmar Gabriel, apostaba, junto a Francia e Italia, por flexibilizar ese acuerdo.

El pasado lunes Gabriel visitó una planta del gigante europeo de la aviación Airbus en Toulouse (Francia) y, según los medios alemanes, asumió la necesidad de cambiar la política europea a este respecto.

Gabriel mostró su comprensión hacia los países que piden que se amplíen los plazos para reducir el déficit público y hoy, en declaraciones al popular diario "Bild", volvió a manifestarse en esta misma línea.

"Quiero más honestidad en este debate: nosotros los alemanes estamos hoy mejor que otros muchos países porque con la Agenda 2010 de Gerhard Schröder (canciller socialdemócrata entre 1998 y 2005) aplicamos un duro programa de reformas: Pero en aquel entonces también necesitamos tiempo para rebajar la deuda pública", señaló el ministro.

El ala conservadora del gobierno de coalición que dirige Angela Merkel rechazó de forma inmediata la argumentación del líder socialdemócrata, quien, según el diario "Süddeutsche Zeitung", habría acordado su posición con el presidente francés, François Hollande, y el primer ministro italiano, Matteo Renzi.

Tras su encuentro en Cancillería con el primer ministro tunecino, Mehdi Yuma, Merkel salió al paso de esas interpretaciones y recordó que el propio pacto de estabilidad ofrece "la necesaria flexibilidad para superar los problemas" e insistió en que no hay ningún tipo de disenso entre ella y su vicecanciller.

Según el "Süddeutsche Zeitung", Hollande y Renzi preparan una ofensiva para flexibilizar el pacto de estabilidad con apoyo de los socialdemócratas europeos y el italiano no se descarta que haya una propuesta en ese sentido sobre la mesa del próximo Consejo Europeo, que se reúne en Bruselas la semana que viene.