Londres. La mejoría del apetito por el riesgo que se produjo tras conocerse el viernes datos mejores de lo esperado de las nóminas no agrícolas de Estados Unidos, ha durado poco, y el euro vuelve a caer este lunes desde sus máximos anteriores, mientras que el dólar y el yen avanzan ligeramente.

El cambio de ánimo llegó después de que estuviera claro que es poco probable que las reuniones de política monetaria de los bancos centrales de esta semana traigan subidas de tipos. Por el contrario, persisten los rumores de que es necesaria una mayor expansión cuantitativa en muchas economías importantes.

La reacción inicial a las cifras de nóminas no agrícolas muestra que las divisas siguen movidas en gran parte por el riesgo, y el dólar cae porque los inversores prescinden de los valores refugio.

La mejoría del tono duró justo lo que duró la sesión asiática de este lunes, ayudado por las cifras de inflación de Australia, donde los precios de consumo aumentaron un 0,2% el mes pasado. Esto contribuyó a la percepción de que todavía hay cierta fortaleza en la economía mundial.

Sin embargo, esta leve euforia no duró demasiado.

A pesar de los datos de nóminas, es muy poco probable que la Reserva Federal estadounidense empiece a endurecer la política monetaria justo ahora debido al constante riesgo de una recesión en dos fases. Además, hay pocas señales de que los bancos centrales de todo el mundo cada vez confíen más en las recuperaciones de sus respectivas economías para empezar a incrementar los tipos de interés.

Se espera que las reuniones del Banco de Japón, el Banco de Inglaterra, el Banco de Canadá y el Banco de la Reserva de Australia finalicen sin cambiar los tipos.

El euro, que había vuelto a superar los US$1,29 después de que el ánimo hacia el riesgo mejorara, pronto pasó dificultades para conservar las ganancias, a pesar de los comentarios optimistas del fin de semana del presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, de que la probabilidad de una recaída en la recesión en la eurozona ha disminuido.

El yen, que como valor refugio se vio afectado en un principio por la presión vendedora, protagonizó una recuperación frente al euro y el dólar.

Los analistas sugieren que el mercado quiere poner a prueba la determinación de Japón para intervenir para frenar el reciente avance de la divisa nipona.

El ministro de Finanzas japonés, Yoshihiko Noda, admitió durante este fin de semana que una intervención coordinada con otros bancos centrales sería "difícil" de aplicar.

Sin embargo, ahora que el yen todavía cotiza en niveles considerados dañinos para las exportaciones japonesas, aún se especula con que las autoridades niponas podrían decidir intervenir por su cuenta.

A media mañana, el euro descendía respecto de su máximo anterior de US$1,2920 hasta US$1,2882, frente a los US$1,2896 de última hora del viernes en Nueva York.

Los analistas se hicieron eco de cierta reticencia en el mercado para que el euro recuperara los US$1,30, un nivel clave que no ha rebasado durante casi un mes.

La moneda única bajaba también hasta 108,34 yenes desde 108,87 yenes, mientras que el dólar descendía a 84,09 yenes desde 84,43 yenes.

El dólar retrocedía ligeramente a 1,0163 francos desde 1,0168 francos y la libra caía a US$1,5385 desde US$1,5470.