A pesar de que los bonos de Petróleos de Venezuela se han mantenido estables en las últimas semanas, la decisión de eliminar los límites para la emisión de nueva deuda, puede incrementar el riesgo de los papeles venezolanos, especialmente los títulos de Pdvsa.

De acuerdo con el economista José Luis Saboin, de la firma de consultora Ecoanalítica, la reforma de la Ley de Administración Financiera aprobada vía habilitante puede perjudicar el desempeño de la deuda venezolana en los mercados pues da una señal negativa sobre la situación fiscal de Venezuela.

En términos generales, las cotizaciones de los bonos de Pdvsa han venido aumentando en las últimas semanas. Por ejemplo, los títulos con vencimiento en 2013 se están cotizando en 99,55% mientras que los títulos de la petrolera que se venden a mayor descuento, exhiben cotizaciones entre 59% y 62% de sus valores faciales.

El rendimiento de los títulos de Pdvsa ha caído considerablemente en los últimos meses, mas los medidos en dólares siguen siendo muy atractivos. Verbigracia, los bonos de Pdvsa 2013 están pagando 8% y mientras que los petrobonos que vencen en 2021 y 2022 ofrecen una ganancia de entre 11% a 13% en dólares.

Las variaciones de las cotizaciones de los títulos de Pdvsa se han mantenido positivas, salvo en los papeles que vencen el año próximo.

Saboin señaló que la voracidad fiscal del gobierno ha llegado a tal extremo que a estas alturas del año el endeudamiento interno se ha incrementado en 30.000 millones de bolívares (US$6.977 millones), cuando apenas han pasado tres meses.

Esto quiere decir que al Ejecutivo nacional le queda un remanente de 50.000 millones de bolívares para adquirir nuevos pasivos, lo que puede ser insuficiente ante la cantidad de compromisos de gastos que se esta asumiendo.

De acuerdo con los cálculos de Ecoanalítica, Pdvsa debería emitir más títulos por el orden de los US$3.500 millones que equivalen a 41% del endeudamiento total que se proyecta debe asumir la República antes de fin de año.

Esta situación puede tener repercusión en los mercados, ya que según la misma firma de asesoría financiera, las cifras de producción petrolera que suministra el gobierno no son creíbles para los actores financieros internacionales.

"Yo estaría esperando alrededor de unos US$8.000 a US$10.000 millones, indistintamente si es Pdvsa o la República, todo esto para abastecer el Sistema de Transacciones con Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) y satisfacer una demanda de divisas que cada vez esta en aumento, sobre todo considerando que los mecanismos no oficiales para obtener dólares están cobrando relevancia en este momento, y sobre todo por el tema de incertidumbre política que tenemos", apuntó Saboin.

La discrecionalidad fiscal es mal vista por los mercados los cuales siempre apuestan por un funcionamiento institucional adecuado. Entonces, cuando se toman medidas como la reforma de la Ley de Administración Financiera aumenta la desconfianza, porque a pesar de que la deuda soberana se considera como un riesgo cero, su repago depende de decisiones políticas.