Buenos Aires. Argentina confirmó su decisión de ajustar las reglamentaciones del mercado de divisas, medida que el gobierno dice apunta a limitar el lavado de dinero y la evasión tributaria.

Sin embargo, la medida también podría ser un intento por frenar la salida de dólares del país.

El gobierno exigirá a las personas o empresas que compren más de US$250.000 en divisas al año que demuestren sus ingresos, dijo el lunes del banco central en un comunicado de prensa.

Además, cualquier compra mensual de divisas superior a los US$20.000 tendrá que ser realizada a través de cheques o transferencia electrónica, en lugar de efectivo.

Argentina mantuvo el límite de hasta US$2 millones para las compras por mes calendario sin un destino específico.

Las actuales reglamentaciones que controlan la compra de divisas para pagar partidas como importaciones, dividendos y pagos de deuda externa también se mantuvieron sin cambios.