Buenos Aires. El actual mandato del banco central argentino de promover la estabilidad monetaria pronto podría ampliarse para incluir la creación de empleos si la legislación respaldada por una aliada política de la presidenta Cristina Fernández es ratificada por el Congreso.

Un proyecto de ley presentado al Congreso este miércoles busca reformar el estatuto del banco central para que tenga una facultad dual de "preservar el valor de la moneda, de un modo compatible con las políticas orientadas a sostener un alto nivel de actividad (económica) y el pleno empleo", se lee en el documento.

El impulsor de la iniciativa, el diputado Héctor Recalde, de la coalición oficialista Frente para la Victoria, también es el impulsor de la normativa que busca obligar a las compañías a repartir el 10% de su ganancia neta anual con sus empleados.

La presidenta del banco central argentino, Mercedes Marcó del Pont, y encargados de política monetaria en la administración de Fernández han apoyado los cambios en las últimas semanas, señalando que el actual estatuto de la entidad ya no sirve a las necesidades del país.

Bajo el liderazgo Marcó del Pont, el banco central ha aumentado la oferta de dinero y ha puesto a disposición de los empresarios locales US$2.000 millones en préstamos a bajo costo con miras a controlar la inflación a través del estímulo de las inversiones y la producción en lugar de tomar medidas para limitar la demanda de los consumidores.

Fernández designó este miércoles a Marcó del Pont para que continúe como titular del banco central después del término de mandato este jueves, por un período de seis años más. Fernández ratificó además al vicepresidente del banco central, Miguel Ángel Pesce, y al miembro del directorio Waldo Farías para nuevos períodos, y nominó a un nuevo director, Santiago Carnero.