Buenos Aires. Los inversores japoneses con deuda argentina en incumplimiento participaron masivamente del canje de títulos propuesto por el país sudamericano, que cerrará el 22 de este mes, dijo en Tokio el secretario argentino de Finanzas, Hernán Lorenzino.

El canje propuesto por Argentina busca reemplazar US$18.300 millones de títulos incumplidos en 2001/2002 por nuevos bonos y efectivo, en una transacción con la que el país aspira a reinsertarse en los mercados globales de crédito, de los que está virtualmente fuera tras su masivo cese de pagos.

Si bien el porcentaje del total de bonos incumplidos en manos de inversores japoneses es ínfimo, el gobierno de Argentina está empeñado en alcanzar al menos 60% de aceptación global a su propuesta.

Según las últimas cifras oficiales, la adhesión a la transacción está en 54%.

"En particular la adhesión de la transacción de bonos samurai alcanza 72% y la de euroyenes el 82%", dijo Lorenzino, en declaraciones reproducidas en Buenos Aires por el Ministerio de Economía.

Funcionarios argentinos del Ministerio de Economía se encuentran en Japón e Italia para convencer a tenedores minoristas de títulos a que ingresen a la operación.

Los bonos argentinos en incumplimiento son un remanente de la dura reestructuración del 2005, que rechazó casi un cuarto de los inversores.

"El nivel de adhesión al canje en Japón alcanza 99%, considerando la participación del 2005 y la de ahora", agregó el funcionario, quien indicó que en el país asiático "una abrumadora mayoría participó de la operatoria".

Lorenzino mantuvo reuniones en la capital japonesa con representantes de los bancos Tokio-Mitsubishi, Shinsei y MizuhoBank, entre otras entidades financieras, así como también con funcionarios de los ministerios de Finanzas y Asuntos Exteriores de Japón.

Italia es, sin embargo, el país donde se encuentra la mayoría de los tenedores minoristas de deuda soberana argentina en incumplimiento, por lo que la participación de inversores de ese país europeo será decisiva para apuntalar la adhesión al canje.

La operación busca restaurar plenamente las relaciones del país con el mercado financiero internacional y colocar nueva deuda a tasas de un dígito.

De las órdenes de ingreso al canje registradas, 46% correspondió a bonos ingresados por tenedores institucionales.