Milán. La adhesión al canje de deuda incumplida propuesto por Argentina sube día a día, dijo en Italia el secretario de Finanzas del país sudamericano, Hernán Lorenzino, agregando que no hay intención de extender su plazo de cierre fijado para el 22 de junio.

En una conferencia de prensa en Milán, donde se encuentra para promocionar la operación que busca canjear hasta US$18.300 millones en deuda incumplida por nuevos bonos y efectivo, Lorenzino dijo que es optimista sobre la adhesión.

El gobierno argentino pugna para alcanzar al menos un nivel de 60% de adherentes. "La cantidad está creciendo día a día. No podemos decir a qué nivel alcanza, pero estamos seguros que podemos llegar a 60% programado dentro de la fecha fijada del 22 de junio", dijo Lorenzino.

Hasta el pasado 7 de junio, la adhesión a la propuesta había llegado a 54%, según informó el Ministerio de Economía.

El 46% de la adhesión correspondió a tenencias de bonos soberanos argentinos aportados por inversores institucionales.

El 22 de junio cerrará la actual y última fase centrada principalmente en inversores minoristas, cuya gran mayoría está en Italia, por lo que la participación de inversores de ese país europeo será decisiva para apuntalar la adhesión al canje.

"Por el hecho de que las cosas van bien, no hay intención de prorrogar", señaló Lorenzino, quien agregó que a fines de la próxima semana se darían los resultados de la transacción.

Mayor participación italiana. Los bonos incumplidos que Argentina busca canjear son remanente de la masiva cesación de pagos del 2001/2002 y la reestructuración de 2005, que fue rechazada por un cuarto de los inversores.

Argentina espera que el canje sirva para reinsertarse en los mercados globales de crédito y volver a emitir deuda a tasas de un dígito.

Lorenzino dijo que a diferencia de la reestructuración del 2005, que tuvo una baja participación de pequeños inversores italianos, "en esta ocasión la participación italiana es más alta", aunque no dio  cifras exactas de participación.

El cierre del canje de deuda estaba previsto inicialmente para el 7 de junio, pero el gobierno amplió el plazo y podría extenderlo nuevamente si los funcionarios lo consideran necesario.