Buenos Aires. Argentina ha comenzado a comprar euros en el mercado local para controlar la tasa de cambio del dólar frente al peso, en una complicada maniobra necesaria para evitar el riesgo de tener fondos adicionales del banco central embargados en Nueva York.

La medida destaca la estrategia de algunos de los tenedores de bonos en cesación de pagos de hacer la vida tan complicada para Argentina que el Gobierno termine pagándoles en vez de tener que enfrentar dolores de cabeza.

Este miércoles, un tribunal de Estados Unidos falló por primera vez que el banco central argentino no se distingue del Gobierno y que sus activos pueden ser embargados por acreedores para pagar deudas.

Las dos firmas de inversiones que presentaron el caso, EM Ltd. y NML Capital Ltd., tienen bonos del Gobierno argentino en cesación de pagos y han obtenido fallos favorables que les permiten embargar activos argentinos para pagar esas deudas.

Hasta ahora, Argentina ha logrado proteger sus activos, pero la decisión del miércoles permitió a las firmas de inversión embargar US$105 millones en fondos del banco central depositados en el banco de la Reserva Federal de Nueva York.

Si bien se espera que Argentina apele al fallo, a partir de este jueves, el banco central no puede comprar dólares en el mercado local, ya que ellos tradicionalmente se depositan en una cuenta en el extranjero que podría ser vulnerable a un embargo, según Goldman Sachs. En vez de ello, el Gobierno intervino en el mercado local para mantener el peso estable mediante la compra de euros que se depositan en una cuenta local. Esto ha obligado a los bancos locales a comprar dólares en el mercado local para adquirir euros en el extranjero, lo que hace que sean los bancos y no el banco central quienes tienen que liquidar las transacciones en el extranjero, indicó Goldman Sachs.

Un vocero del banco central no devolvió inmediatamente las llamadas que buscaban obtener comentarios al respecto.