Consultados por Télam, los economistas destacaron la cosecha de granos récord que se espera, la reactivación de Brasil que traccionará productos argentinos, y también las decisiones políticas internas del Gobierno orientadas a preservar la industria, el trabajo y el consumo.

Así, Abraham Gak, del Plan Fénix, aseguró que "es de esperar que tengamos una cifra de crecimiento de otra magnitud" a la de 2012, ya que consideró que "están dadas las condiciones, a pesar del escenario internacional desfavorable para todos, especialmente para los productores de materia prima, como Brasil y Argentina".

Del 2012, evaluó que "fue sumamente difícil pero a todos nos consta que las medidas que se tomaron aunque parezcan antipáticas para pequeños sectores rindieron sus frutos, porque se alcanzó un superávit de cuenta corriente en valores significativos, se sostuvo el empleo aún con amesetamiento, y se mantuvieron las paritarias".

Concluyó que "el resultado es neutro en materia de crecimiento del producto bruto", pero remarcó que "de todas formas están sentadas las bases, como para haber enfrentado con cierto éxito este drenaje de divisas de 2011 y de 2012, y sostener el empleo en sus bases fundamentales".

Por su parte, Lorenzo Donohoe, del Centro de Estudios Políticos, Económicos y Sociales (CEPES), puntualizó que "todos los indicadores dan cuenta que habrá un crecimiento muy vigoroso", y lo justificó al señalar que "la economía brasileña se está reactivando, la estadounidense ya dio algunos primeros pasos en esa dirección, aunque la europea seguirá tambaleándose".

De todos modos, afirmó que "con menor necesidad de conseguir divisas para pagar la deuda, y las posibilidades de poder realizar un mayor gasto público, hay un escenario menos árido que el de 2012".

"El balance de 2012 es igualmente muy positivo en el marco de que ha sido un año difícil signado por la situación económica internacional, y ante la cual la Argentina sintió su efecto, por más que se trabajó fuertemente sobre el mercado interno, cuidándolo de la invasión de productos externos", indicó Donohoe.

En tanto, Mario Rapoport, de la Universidad de Buenos Aires (UBA), consideró que "el panorama será mejor" al de 2012, y estimó que serán fundamentales "las políticas de expansión del consumo a través de medidas orientadas a ello".

También evaluó que "habrá que ver la cuestión de (el aumento del mínimo no imponible del impuesto a las) Ganancias y el resto de las tributaciones".

Al respecto, señaló que "es un tema complejo, que no tiene que ver solo con un aumento del mínimo no imponible, sino que se requiere de una reforma total del sistema tributario".

Del 2012 dijo que "el balance es positivo, porque el país dentro de una situación de crisis mundial mantiene su economía en un estado con superávit comercial, con cierto nivel de actividad, comparado con lo que pasa en Europa donde la situación es catastrófica, con desocupación en crecimiento y sin aumento de su actividad, sino con recesión".

Remarcó que "los nueve años que llevamos de crecimiento cuentan para ver qué puede pasar en el futuro", y puntualizó que "hasta ahora el Gobierno se manejó bien con el control de cambios y de importaciones, porque evidentemente, si no se aplicaban, los dólares se iban, y no se puede seguir con la política de desendeudamiento".

Para Agustín D`Attellis, de la Gran Makro, hay "una perspectiva en materia de crecimiento más interesante", y destacó que "la pauta del Presupuesto de 4,4% es lógica y alcanzable".

A su criterio, "el crecimiento del PBI estará entre 4 y 5%", y remarcó que "en un contexto internacional donde ya se proyecta recesión en Europa y no más de 2% de crecimiento en Estados Unidos, alcanzar esa cifra sería un logro".

Sobre 2012 opinó que "el último trimestre resultó mejor que el segundo y el tercero", y añadió que "en el primero se sufrió una desaceleración importante por Brasil y el agravamiento de la crisis mundial".

"Pero a partir de políticas contracíclicas para sostener la demanda, el consumo y mantener motorizada la economía y evitar pérdidas de empleo, y también por las políticas contracíclicas de Brasil, tuvimos un cierre de año mejor", destacó D`Attellis.

Por su lado, Eduardo Curia, del Centro de Análisis Social y Económico, señaló que su visión es que habrá "mejora del ciclo económico y de negocios".

“No con una intensidad similar a la que conocimos tiempo atrás como 2010 ó 2011, pero sí una mejora del ciclo a partir de supuestos como el crecimiento de Brasil, el incremento en la cosecha gruesa y los precios internacionales; todas circunstancias básicas que sirven para alentar esa idea", sostuvo Curia.