El presidente del Centro Estratégico para el Crecimiento y Desarrollo Argentino (Cecreda), Mauro González, celebró la decisión del Banco Central de renovar la Línea de Créditos para la Inversión Productiva (LCIP) que regirá durante el segundo semestre del año.

Es exclusivo para las micro, pequeñas y medianas empresas, y sostuvo que "el financiamiento de las pymes democratiza las economías regionales y distribuye mejor la riqueza".

El Banco Central implementó un nuevo tramo de esta línea iniciada en la segunda mitad de 2012, por $ 52.000 millones para el segundo semestre del año, de los cuales $ 18.200 millones estarán destinados exclusivamente al financiamiento de descuento de cheques de pago diferido, y los restantes $ 33.800 millones a proyectos de inversión de mediano y largo plazo.

Según determinó la autoridad monetaria, la tasa bajará un punto, del 19% al 18% anual, financiará capital de trabajo para mipymes, créditos hipotecarios con un interés del 18% durante el primer año y luego del 22%, pudiendo destinarse hasta el 40% de la línea para estos créditos, y también a construcciones desde el pozo.

"El financiamiento, en particular, de las pymes y las microempresas, es una excelente medida que no sólo generará más empleo, sino que representará un medio para impulsar el desarrollo económico y una mejor distribución de la riqueza", afirmó González a Télam, al tiempo que advirtió que "la heterogeneidad de las pymes es una característica que no debe pasarse por alto al momento de realizar políticas orientadas a este sector".

El titular del Cecreda sostuvo que "para garantizar un verdadero desarrollo inclusivo y sostenible se requieren sistemas económicos competitivos y estables que ofrezcan iguales oportunidades para todos", y consideró que "este tipo de iniciativa y en particular el financiamiento de las pymes desempeñan un papel esencial en el crecimiento, la descentralización y la democratización de nuestras economías en todo el territorio argentino".