Ahora que Argentina cerró un acuerdo con el Club de París donde cancelará cerca de US$9.700M en plazo de cinco años, muchos consideran que la economía del país tendrá una estabilidad más contínua.

Es más, muchos ya se preguntan: ¿Se viene un mercado alcista en deuda argentina?, (si zafamos del 12 de junio, el evento del millón).

Si Aladino se presenta hoy mismo le pediría un sólo deseo: “Dime qué va a pasar con la deuda argentina el 12 de junio y no te pido nada más”… Si para esa fecha la decisión de la Corte Suprema de los Estados Unidos nos favorece, es altamente probable que a la deuda soberana argentina se le abra una ventana de consistente apreciación y entonces, si los precios de la deuda suben (por ejemplo, Par y Discount) los bonos de rendimiento caen. Así de simple, dice
Germán Fermo, director de MacroFinance.

Actualmente, toda la curva argentina está en torno al 10%/11%. Ante la noticia del acuerdo con el Club de Paris he observado atentamente la dinámica de la deuda argentina y la misma claramente no acompañó el rally de las acciones. Es evidente que recae sobre la deuda argentina un ladrillo muy pesado que es la potencial decisión de la Corta Suprema de los EE.UU. prevista para 12 de junio.

Etapa I del rally: Si es ladrillo se despeja y para ello faltan sólo unos pocos días, no me sorprendería que rápidamente en unos seis meses la deuda en vez de cotizar al 10/11% de rendimiento comience a hacerlo en la zona del 8%. En este caso estaríamos ante la presencia de una compresión de spreads de 300 puntos básicos, y esto no es un detalle menor. Un Par con duración 12 se apreciaría aproximadamente 36% y no creo que al mercado le lleve mucho tiempo llegar a dicho nivel. Convengamos que a diferencia de las acciones argentinas, la deuda claramente no acompañó el rally que venimos observando desde el cuarto trimestre del 2013. Por lo tanto, un movimiento de 300 puntos básicos que deje a la deuda en un 8% de rendimiento bien podría ser el primer paso contundente de los bonos argentinos hacia la convergencia de rendimientos.

Etapa II del rally: La misma debería ocurrir durante 2015, que será un año muy especial y probablemente mucho más optimista que el actual. Más que ser un año concentrado en los problemas coyunturales que claramente tendremos, 2015 será un año que mirará claramente hacia lo que se viene. Y parecería ser bastante claro que se viene un gobierno más de centro, más abierto a los mercados internacionales y en clara búsqueda de inversiones extranjeras. O sea, probablemente sea un año que se imaginará a una Argentina más pro-mercado y ese sentimiento bien podría generar la segunda etapa del rally en unos 200 puntos básicos más abajo, llevando a la deuda argentina a la zona del 6%.

Etapa III del rally: Con el nuevo presidente se sabrá si se convalidan las expectativas que se irán construyendo desde el 2015. Si quiere ser exitoso, el nuevo mandatario deberá destrabar rápidamente el cepo cambiario; evento clave y si esta decisión se convalida bien podremos ver el movimiento final de la deuda argentina en 200 puntos básicos más llevándola al 4%, digamos en algún momento del 2016/2017.

Mucho se habló del efecto que el acuerdo con el Club de Paris tendrá para el futuro financiamiento argentino. La coyuntura actual nos indica que es prematuro ir a los mercados internacionales de deuda por la simple razón que el rendimiento de los bonos todavía son altísimos. Argentina necesita seguir mostrándole al mundo esta secuencia de medidas correctas que quizá comenzaron con el acuerdo Repsol/YPF. Una vez instauradas, el juego del póker es dejar que Wall Street se enamore de esta “nueva perla de emergentes” y con esa seducción dejar que en los próximos 12 meses la deuda argentina muestre una clara y sustancial baja de spreads. Recién ahí tendrá sentido comenzar a emitir deuda a tasas mucho más bajas que las actuales pero primero hay que dejar que la Bolsa de Nueva York traccione a favor.

Lo importante es que si podemos salir airosos del 12 de junio y esta es la pregunta del millón, la dinámica alcista de la deuda argentina claramente ha sido ya instaurada y es muy razonable avizorar un horizonte de convergencia de spreads mucho más cercano y con mucho más “gamma” de lo que hoy podemos imaginar.

¿Se viene entonces un marcado alcista en deuda argentina?....A cruzar los dedos!!!