Buenos Aires. La presidenta argentina, Cristina Fernández, dijo que está dispuesta a pagar a los fondos de inversión que litigan contra Argentina en tribunales de Nueva York pero sólo en las mismas condiciones aceptadas por los acreedores que adhirieron a las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010.

"Estamos dispuestos a pagarles en las mismas condiciones que al 93 por ciento de los acreedores que sí confiaron en Argentina", dijo la mandataria al inaugurar un nuevo año legislativo en el Congreso.

Fernández advirtió que, de triunfar la "postura absurda" de los fondos querellantes, que pretenden cobrar sin quitas y en un solo pago bonos en mora por US$1.300 millones, "Argentina volvería a quebrar y tampoco podría pagar".

Este miércoles Argentina asistió a la última audiencia en la Corte de Apelaciones de Nueva York en el juicio entablado en su contra por fondos de inversión que rechazaron los canjes de 2005 y 2010, liderados por NML.

La Corte pidió al Estado argentino que antes del 29 de marzo detalle su nueva oferta de canje a los acreedores litigantes, propuesta en la audiencia del pasado miércoles.

El tribunal dijo hoy que quiere saber "cómo y cuándo" actualizará sus obligaciones de deuda con los acreedores, el tipo de interés al que propone hacer los pagos y qué garantías ofrecerá el Gobierno para que la propuesta se haga efectiva y en qué plazos.

"Estamos dispuestos a pagarles a estos fondos pero no en mejores condiciones que al 93 por ciento (que entró al canje) porque estaríamos cometiendo un gran delito, estafando y defraudando a los 93 por ciento de los acreedores que confiaron en Argentina y estafando a la economía y las finanzas argentinas", dijo Fernández.

La mandataria aseguró que su país seguirá pagando puntualmente sus obligaciones contraídas con los acreedores que entraron al canje, sin "cometer ninguna defraudación".

"Ofrecemos a estos fondos denominados buitres que reciban (el pago de la deuda) de la misma manera que lo reciben quienes hoy están cobrando, con la misma quita (sobre el capital) y en los mismos plazos", dijo la jefa de Estado.

Fernández dijo que "si hay un sistema que elige perjudicar al 93 por ciento y al equilibrio del sistema financiero del mundo", comenzaría "a dudar si es justicia".

La mandataria señaló que el mundo debe entender que el de Argentina es un "leading case" (caso testigo) pues lo que está en juego en este litigio es cómo los países reestructurarán sus deudas a futuro.

"Hoy no somos los únicos quebrados, los únicos fundidos. Es muy probable que muchos países, más temprano que tarde, pese a los rescates, van a tener que reestructurar sus deudas con quitas importantes y plazos largos", advirtió.

"¿Cómo van a pagar países como Grecia, España o Italia?", se preguntó.

Dijo que este caso no sólo tiene resonancias económicas sino políticas pues los líderes mundiales y los organismos internacionales deberán decidir si "van a permitir que un puñado arruine a todo el mundo o van a privilegiar a sus sociedades".

"Eso es lo que está en juego hoy en el mundo", afirmó.