El gobierno argentino anunció el alza en 20% del piso salarial para el cobro del impuesto a las ganancias (ingresos), tal como reclamaba la mayor central sindical del país.

A raíz de la medida, más de 600.000 trabajadores bajo relación de dependencia dejarán de pagar este tributo a partir de este lunes, cuando entrará en vigor.

Con la reforma, el tributo a las ganancias deberá ser pagado por empleados solteros que ganen más de 5.782 pesos (US$1.430) o en el caso de casados con dos hijos, desde 7.998 pesos (US$1.975).

Las modificaciones en torno a este impuesto, computado de forma anual, fueron anunciadas luego de una reunión de la presidenta argentina, Cristina Fernández, con Hugo Moyano, líder de la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central sindical del país.

"La medida permite que el impuesto a las ganancias en el rubro trabajadores alcance a partir de ahora a alrededor de 800.000" personas, aproximadamente el "10% del total de los trabajadores registrados", explicó el ministro de Economía, Amado Boudou, al anunciar la medida en la sede del Gobierno.

Las organizaciones sindicales reclamaban desde hacía meses esta medida a raíz de la depreciación que han sufrido los salarios como producto de la inflación que, según el Gobierno, fue de 10,9% el año pasado, aunque las consultoras privadas sostienen que fue en promedio de 25%