Buenos Aires. Argentina canjeará los títulos Boden 2012 una vez que haya terminado el actual proceso de reestructuración de deuda impaga, a fin de evitar fuertes vencimientos en los próximos tres años, dijo un funcionario citado el domingo por diarios locales.

El país sudamericano acaba de lanzar un canje de deuda impaga por US$20.000 millones que, de ser exitoso, le permitiría regresar a los mercados internacionales de crédito tras la monumental cesación de pagos que declaró en el 2002, en medio de una feroz crisis financiera.

Una vez finalizada esa reestructuración, el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández ofrecerá un canje del Boden 2012, un título que nunca dejó de pagarse pero por el cual el Estado deberá desembolsar cerca de 6.800 millones de dólares en los próximos tres años.

El próximo vencimiento de Boden 2012, en agosto de este año, es de alrededor de US$2.200 millones, según los diarios La Nación y Clarín.

El secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, señaló a periodistas en Washington -donde asistió con otros funcionarios argentinos a un encuentro de ministros de Economía- que la oferta sería atractiva.

El funcionario aclaró que la estrategia se terminaría de definir una vez concretado el canje de la deuda en cesación de pagos.