Buenos Aires. El gobierno argentino lanzará en marzo un anunciado canje de deuda impaga, pese a una reciente caída en los precios de los bonos soberanos, dijo el ministro de Economía, Amado Boudou.

El plan de canje por unos US$20.000 millones -para tenedores de bonos que no aceptaron una reestructuración de deuda en el 2005- busca abrir el camino para que Argentina pueda retornar a los mercados internacionales de crédito, en un año en el que podría enfrentar dificultades fiscales.

"Creo que podemos hacer el canje en marzo. Nos interesa hacerlo rápido para despejar incertidumbres", dijo Boudou en declaraciones realizadas al matutino Página 12.

El ministro afirmó que la reciente caída en los precios de los bonos no retrasará el lanzamiento: "Lo que esperamos es que cuando tengamos listo el canje estemos también en un momento de mejor posicionamiento de los bonos argentinos, porque esto también va a hacer que se maximice el nivel de aceptación".

Los principales activos argentinos en la plaza extrabursátil local acumularon durante la semana pasada un caída promedio del 4,1%, afectados por temores político-económicos locales y externos.

La designación de la economista oficialista Mercedes Marcó del Pont como presidenta del Banco Central, tras un duro enfrentamiento del gobierno con el anterior titular, Martín Redrado, y los problemas financieros en la zona euro, fueron las principales causas de una creciente aversión a tomar posiciones en bonos.

"La cuestión de hacer alguna emisión tiene que ver con marcar la tasa de referencia para el sector privado y también para las provincias. A nosotros no nos hace ninguna gracia y mucho menos a los gobernadores que tengan que emitir deuda por arriba del 10%. Queremos bajar la tasa a un dígito y que sea referente para los gobernadores", dijo Boudou.

Algunos analistas especulan que el gobierno podría cancelar el canje si se percibe que el país no podría emitir deuda a una tasa de un dígito o a una baja tasa de dos dígitos.