Buenos Aires. Argentina ofrecerá bonos en yenes como parte de su plan para canjear deuda impaga por US$20.000 millones y retornar al mercado voluntario de crédito, ocho años después de la peor crisis económica de su historia, según documentos presentados el viernes en Japón.

La nueva presentación ante las autoridades financieras japonesas fue similar a una hecha el jueves, pero incluyó un bono en yenes en vez de uno en euros.

Argentina, que enfrenta un ajustado financiamiento este año, espera retornar a los mercados globales con emisiones de deuda por primera vez desde que cayó en incumplimiento en 2001/2002, cuando cesó de honrar obligaciones que totalizaban US$100.000 millones. Pero antes debe llegar a acuerdo con tenedores de deuda impaga que rechazaron una dura reestructuración en el 2005.

El gobierno registró la operación en Italia, Japón, Luxemburgo y Estados Unidos para reabrir el canje, que analistas esperan tenga una alta aceptación. En la presentación en Japón, el gobierno argentino dijo que ofrecería los bonos desde el 12 de abril al 7 de mayo, con pago el 18 de junio.

Sólo un pequeño porcentaje de los US$20.000 millones en deuda impaga está en manos de inversores japoneses.

Bajo la opción de canje dirigida a inversores mayoristas, conocida como "opción descuento", los tenedores de deuda recibirán un bono en yenes al 2033 a cambio de su deuda impaga, a un 33,7% de su valor nominal.

Los inversores que tomen esa opción serán compensados por los intereses no percibidos, por no haber ingresado en la reestructuración del 2005, mediante un bono global en dólares 2017. La presentación indicó que el gobierno argentino ofreció US$6,189 millones en ese bono.

Analistas afirman que el tratamiento de las compensaciones por intereses perdidos que Argentina ofrezca es clave para que muchos inversores acepten el canje.

Bajo una segunda opción en el canje, dirigida a inversores de baja escala y llamada "opción par", la oferta consiste en un bono par 2038 por un total de 49.200 millones de yenes (US$530,5 millones), indicó la presentación.

Los inversores que califiquen para la segunda opción tendrán la posibilidad de ser compensados por sus intereses no recibidos con un bono en dólares al 2013. La presentación indicó que ese bono ofrecería US$4,327 millones.