Buenos Aires. El gobierno argentino reclamará "condiciones de negociación justa y equitativa para el 100% de los bonistas", en el encuentro que mantendrán hoy sus abogados con el juez estadounidense que dictó el fallo que obliga al país a pagar íntegramente su deuda con un grupo de fondos especulativos.

"Nosotros mantenemos siempre la misma línea de negociación, esto es la perspectiva de Argentina de cumplir con el proceso de reestructuración de deuda pública iniciado en 2005. En ese contexto, obviamente solicitamos condiciones de negociación justa y equitativa para el 100% de los bonistas", destacó el jefe de Gabinete del Ejecutivo de Cristina Fernández, Jorge Capitanich.

Los abogados argentinos mantendrán un encuentro con el juez neoyorquino Thomas Griesa -responsable del fallo que obliga al país a pagar US$1.300 millones a los fondos especulativos que entablaron un litigio en Estados Unidos por el pago íntegro de la deuda argentina- para tratar de avanzar en la negociación que permita al país evitar la suspensión de pagos.

"Todos los detalles de la presentación formal serán conocidos públicamente", aseveró Capitanich tras ser preguntado por el que será el segundo encuentro entre los abogados y el juez, después de que la semana pasada la Justicia estadounidense levantase la cláusula que suspendía la ejecución del pago a los denunciantes.

Según el Ejecutivo, Argentina busca cumplir en primer lugar con los acreedores que se avinieron a los canjes de deuda planteados por el país en 2005 y 2010 (con importantes quitas), para reestructurar los pagos que habían quedado en mora tras la crisis económica de 2001.

El fallo de Griesa pone en peligro el pago que debe hacer Argentina a esos acreedores de deuda reestructurada a finales de junio, ya que impone condiciones "pari passu (en igualdad de condiciones)", por las que el Estado está obligado a pagar de manera simultánea a todos los tenedores de deuda o enfrentar un "default" técnico (suspensión de pagos).

Ante esta situación, el equipo económico de Fernández buscará un acuerdo con los fondos litigantes, conocidos como "fondos buitre", que permita saldar la deuda con todos los acreedores según sus condiciones de pago y evitar que otros acreedores inicien demandas para solicitar también el pago íntegro de la deuda.

"Lo que pretendemos es preservar el prospecto, el contrato correspondiente de negociación y las condiciones que permitan a la Argentina seguir cumpliendo", sostuvo el jefe de Gabinete.

"Por eso hemos expuesto ante la comunidad internacional a través de solicitadas (cartas) en diarios a nivel internacional, poniendo en consideración la posición argentina", continuó.

En este sentido Capitanich citó los esfuerzos realizados por el país en la última década (correspondiente a los gobiernos kirchneristas), la estrategia utilizada para garantizar la capacidad de pago sobre la base del crecimiento del Producto Interior Bruto y las condiciones de mayor inclusión y equidad distributiva.

El funcionario ratificó además su coincidencia con las declaraciones del presidente uruguayo, José Mujica, quien afirmó que tras los reclamos de los fondos buitres se esconden intereses sobre la gigantesca formación de hidrocarburos argentina de Vaca Muerta.

"No le quepa la menor duda que detrás de esta cuestión hay intereses ocultos que tienen que ver con la perspectiva de apropiarse con activos reales y financieros de la República Argentina", afirmó el jefe de ministros ante una pregunta de un periodista en este sentido.

"Argentina obviamente tiene condiciones estratégicas a nivel internacional, por sus reservas estratégicas en minería, gas y petróleo, como también reservas estratégicas de provisión de agua dulce, clave para el consumo humano y el riego", detalló.

Capitanich aseguró que "no es casualidad" que haya "múltiples conflictos a raíz de la disponibilidad de bienes de carácter estratégico" en el mundo.