Washington. Los cancilleres de toda América que acudan a la reunión convocada en la OEA tendrán en la agenda un tema cuanto menos "atípico" para ese foro político: la disputa entre Argentina y los fondos buitre, que el Gobierno argentino ha decidido politizar en busca de un respaldo simbólico en su disputa judicial.

Las fuentes diplomáticas y académicas consultadas por Efe coinciden en que es sorprendente que la Organización de Estados Americanos (OEA) convoque a los ministros de Exteriores para tratar un tema económico, como el del fallo judicial que da prioridad de pago a los fondos que no se acogieron al canje de deuda en Argentina.

"Es interesante que hayan escogido este foro. Que yo recuerde, es la primera vez que se hace, no es usual que sucedan estas cosas", dijo a Efe una fuente diplomática muy cercana a la OEA, que pidió el anonimato.

"Más que un efecto económico, que no lo va a tener -opinó-, lo que buscan es un efecto político. Y ese efecto es que el canciller (argentino, Héctor) Timerman, el ministro (Axel) Kicillof de Economía, y los demás cancilleres que vengan, se explayen políticamente allí" sobre el peligro que para el sistema financiero internacional supondría el cumplimiento del fallo judicial.

Según el analista Michael Shifter, que preside el centro de estudios Diálogo Interamericano, la decisión de llevar el tema a la OEA responde a que "para el Gobierno de (la presidenta argentina, Cristina) Fernández, no existen los asuntos puramente económicos; todos son políticos".

"Un voto sobre la disputa en la OEA no significará ni cambiará nada. Como mucho, será simbólico y reflejará la solidaridad regional", apuntó Shifter en declaraciones a Efe.

Al menos hasta el miércoles por la noche, Argentina no había circulado ningún proyecto de declaración entre las misiones de la OEA, por lo que es posible que no lo haga hasta la reunión privada que mantendrán los cancilleres y funcionarios hacia las 15.00 hora local (19.00 GMT), antes de comenzar la sesión pública de consulta.

Fuentes diplomáticas también apuntaron a la posibilidad de que Argentina esté tratando de negociar de forma bilateral con EE.UU. sobre el contenido de la declaración, para evitar que la misma se "desgaste" si hay una fuerte oposición de la misión estadounidense una vez que comience el debate público.

"Si hay alguien que pueda tener una oposición es EE.UU., porque cree que es un tema de justicia interno que escapa al manejo del Gobierno, y posiblemente pueda poner una objeción" a la declaración, dado que el fallo contra Argentina se produjo en un tribunal de Nueva York y llegó hasta la Corte Suprema de este país, agregaron.

Argentina defiende que el fallo del juez neoyorquino Thomas Griesa a favor de los llamados fondos buitre supone un precedente judicial que pone en peligro la capacidad de los Estados de renegociar su deuda en casos de necesidad.

En la región ciertamente hay alarma por la posibilidad de que Argentina entre en suspensión de pagos a raíz de la disputa, y la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, advirtió el martes precisamente ante la OEA que los países no deben permitir que agentes "especulativos" tuerzan sus decisiones políticas soberanas.

Por tanto, es probable que la reunión de consulta se cierre con una declaración de apoyo a Argentina similar a la que han aprobado la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

En particular, es probable que Argentina aspire a obtener de la OEA un texto similar al que logró de la Celac, que reúne a todos los países del continente con la excepción de EE.UU. y Canadá, y que en su comunicado respaldó al país suramericano.

Además, la Celac consideró "indispensable para la estabilidad y predictibilidad de la arquitectura financiera internacional" que se garantice que los acuerdos alcanzados "sean respetados".

Nada de eso tendrá un "efecto técnico", porque "a un juez de Nueva York ni le va ni le viene lo que diga un foro político", pero en la comunidad financiera en Washington sí "hay interés" por saber qué va a pasar en la reunión de hoy, según la fuente diplomática.

Pese a lo "atípico" de tratar el tema en la OEA y no "en una reunión de ministros de Economía y Finanzas" en otro foro, como apuntó esa fuente, Argentina busca anotarse hoy otro tanto en su carrera para evitar el pago a los fondos especulativos, que exigen 1.500 millones de dólares, incluidos intereses.