El gobierno argentino rechazó este miércoles cualquier posibilidad de caer en default (incumplimiento), en medio de la disputa que mantiene el país sudamericano con fondos de cobertura ante los tribunales de Estados Unidos por deuda no reestructurada.

El jefe del Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, enfatizó que la "Argentina paga y cumple con sus obligaciones", al rechazar un aviso publicado en medios gráficos locales por fondos de cobertura, a los que calificó de "auténticos caraduras".

"NML, el fondo buitre, generó una demanda por un bono que adquirió en 2008 y el juez (Thomas Griesa) le reconoce una ganancia de 1.608%. Ninguno de estos fondos buitre puso un centavo en la Argentina, por el contrario, adquirieron (títulos) a precio vil. Son auténticos caraduras", censuró el funcionario.

Al comparecer ante la prensa en la Casa de Gobierno, el jefe de los ministros insistió en que "la Argentina cumple regularmente los pagos de su deuda. Paga, no ingresa en default y está dispuesta a generar condiciones de negociación, más claro es imposible hablar".

Esta miércoles, la denominada American Task Force Argentina (AFTA), grupo que representa a bonistas que declinaron ingresar a canjes de deuda instrumentados en 2005 y 2010, advirtió que "el default es una elección" de la Argentina e instó a "negociar".

En el aviso, la entidad aseguró que "el tiempo se agota para la Argentina. Tiene hasta el fin de este mes para lograr un acuerdo con sus acreedores como parte de un proceso de arreglo según el fallo de la Justicia".

"La Argentina cumple con el 92,4% de los acreedores. Paga. Cumple. La posición es contundente, y más claro es imposible hablar. Esta es nuestra respuesta a la solicitada", dijo Capitanich.

El jueves 26 de junio, la Argentina pagó bonos de deuda por más de US$1.000 millones, acreencias de bonistas que ingresaron a canjes de deuda instrumentados en 2005 y 2010.

Sin embargo, el juez Griesa ordenó, sin embargarlos, que los montos correspondientes a bonos emitidos bajo la ley de Nueva York, unos US$228 millones, sean devueltos a la Argentina hasta que encare negociaciones con los holdouts.

En febrero pasado, Griesa falló a favor de fondos especulativos de inversión, entre ellos NML y Aurelius, que reclaman unos 1.330 millones de pesos por títulos en cesación de pagos desde fines de 2001.

En su decisión, ratificada por la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos al rechazar a mediados de junio una apelación argentina, el magistrado determinó que Argentina, cada vez que pague a bonistas que entraron a los canjes, lo haga también a los fondos que declinaron ingresar a las operatorias de 2005 y 2010.

Para Argentina esa decisión viola sus intereses y afecta cualquier otra reestructuración de deuda soberana que se quiera encarar en el futuro, bajo el argumento de que tenedores de títulos por alrededor de 1,6% afectan los intereses de acreedores que, en número de 92,4%, sí aceptó canjear bonos.