Buenos Aires. El gobierno argentino divulgará este jueves a las 18:30 hora local (2130 GMT) la propuesta de canje de deuda para tenedores de bonos impagos por unos US$20.000 millones, dijo la presidenta Cristina Fernández.

"Quiero anunciarles que hoy (jueves) nuestro ministro de Economía (Amado Boudou) en conferencia de prensa a las 18:30 horas va a dar formalmente la propuesta de canje de la República Argentina", dijo la mandataria en un acto público.

Boudou, posteriormente, dijo a Reuters que se conocerán "detalles específicos" de la oferta a acreedores del país.

Argentina espera que la operación, largamente aguardada, sirva para allanar el camino para acceder a los mercados voluntarios de crédito.

"Lo que es importante es que si seguimos haciendo bien las cosas nuestras empresas, las pequeñas y las más grandes, van a poder volver a acceder al crédito internacional", dijo la mandataria.

Argentina tiene virtualmente cerrado el acceso a los mercados internacionales desde que hace ocho años cayó en cesación de pagos de su deuda.

"Espero que en este año del Bicentenario (de la independencia del país) podamos culminar con esa etapa que nos sacó del mundo", añadió la jefa de Estado.

Se espera que la operación de canje cuente con una elevada adhesión.

El ministro Boudou ha jugado buena parte de su capital político para concretar la operación.

Varios detalles de la oferta se han conocido en presentaciones preliminares ante organismos reguladores de Italia y Japón, pero el mercado espera definiciones sobre compensaciones por intereses atrasados y un pago de diciembre del 2009 por un cupón vinculado al crecimiento económico.

La inclusión de esas compensaciones es vista como clave por analistas, que afirman que su presencia o ausencia influirán en la tasa de aceptación, que a su vez determinará el nivel de tasa que logre Argentina en una esperada emisión para captar US$1.000 millones.

La operación de canje está liderada por los bancos Barclays, Citi y Deutsche. El gobierno espera poder colocar en paralelo a la concreción del canje un bono a tasas de interés de un dígito, que le permitiría aliviar un exigido programa financiero que enfrenta este año vencimientos por US$15.000 millones.

Se prevé también que el canje abriría paso inmediatamente a colocaciones de bonos de estados provinciales argentinos que también enfrentan dificultades financieras.

El canje de deuda está dirigido a bonistas que rechazaron un fuerte descuento en la reestructuración del 2005, que pagó 33 centavos por cada dólar y que fue rechazada por alrededor de un cuarto de los inversores.