Buenos Aires. El gobierno argentino anunció este miércoles que subirá en 22,7% el subsidio que se otorga a los hijos de familias pobres, una medida que apunta a impulsar el consumo para mantener el crecimiento de la economía en momentos en que se profundiza la crisis internacional.

El amplio plan social que la presidenta Cristina Fernández -que en octubre buscará la reelección- lanzó a fines del 2009 tendrá a partir de ahora un costo para el Estado de 11.824 millones de pesos (US$2.672 millones) anuales.

"Es el programa social más importante que se conoce a nivel global en términos a participación del PIB", dijo Fernández durante un acto en el que hizo el anuncio. El plan beneficia a casi 2 millones de familias.

La "Asignación Universal por Hijo", que se otorga a quienes tienen bajos ingresos y que también abarca a mujeres embarazadas, pasará a 270 pesos (US$64,12) mensuales desde los 220 pesos (US$52,25) actuales, en momentos en que una elevada inflación afecta los bolsillos de todos los argentinos.

El aumento del subsidio -que implica un alza de 2.189 millones de pesos (US$519,8 millones) anuales en el gasto público- pretende seguir impulsando un consumo doméstico que crece año a año y que se ha convertido en uno de los motores de la economía.

El viceministro de Economía estimó recientemente que la actividad crecerá un 8,2% en el 2011, aunque el costo de ese fuerte crecimiento es una elevada inflación que los analistas privados estiman en más de un 20% anual.

La presidenta Fernández obtuvo más del 50% de los votos en los comicios primarios de agosto, lo que augura un fácil triunfo del oficialismo en los comicios generales de octubre, en los que buscará prolongar su mandato por otros cuatro años.