La Argentina y Brasil llevarán ante la Cumbre del G20 una "posición común" que promoverá el crecimiento y el desarrollo como políticas para superar la crisis económica mundial, en contra de las recetas de ajuste.

Al término de la reunión bilateral mantenida entre la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, y su par de Brasil, Dilma Rousseff, el canciller argentino, Héctor Timerman, brindó detalles de los temas abordados por las mandatarias.

En ese marco, Timerman explicó que "hubo coincidencia entre las presidentas de Argentina y Brasil en mantener una posición conjunta en el G-2O a favor de las políticas de crecimiento y desarrollo".

Timerman junto al secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, subrayó además que "la posición conjunta de Argentina y Brasil incluye también la decisión de escuchar lo que señalen en esta cumbre los países de Europa y en especial la postura que planteará Alemania", sobre la forma para superar la crisis económica.

Fernández y Rousseff se reunieron en el Hotel Secret Marquis donde se aloja la presidenta brasileña durante su estadía en la que participa junto a otros mandatarios de la séptima cumbre del G-20 que se inició este lunes.

En otro orden, Timerman respondió a preguntas sobre los recientes resultados electorales en Grecia y sostuvo que "no existe todavía una definición tajante en cuanto al rumbo que pueda tomar Grecia pero la Argentina apoyará todas las medidas que ayuden a Grecia a salir de las políticas de ajuste".

El canciller señaló ante otra consulta sobre qué aliados tendrá la Argentina en el G-20 para sostener las políticas de crecimiento y desarrollo en contra del ajuste que "los países emergentes y en desarrollo han venido desarrollando una posición cada vez más solida en las diferentes cumbres del G-20".

"No vamos a ser nosotros quienes paguemos las crisis de los países desarrollados", dijo Timerman y explicó que "en los últimos años "los países en desarrollado hemos venido sustentando la crisis a partir de medidas proactivas".

Finalmente, Timerman ratificó que "la Argentina como lo viene haciendo desde el 2008 va a mantener su posición en cuanto a que las calificadoras de riesgo no sean tomadas en cuenta al momento de determinar distintas líneas de crédito para los países".