En la práctica internacional, la carga tributaria se efectúa donde se genera la actividad. Existen muy pocos países donde se impone una carga tributaria independiente de donde se genera, enfatiza, Arturo Herrera, gerente del sector público para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

Algunos de esos países podrían ser considerados "paraísos fiscales", los que, grosso modo, son territorios que se caracterizan por aplicar un régimen tributario especialmente favorable a los ciudadanos y empresas no residentes, aunque que se domicilien en el mismo.

Un concepto que en las últimas semanas se ha tomado la agenda informativa a nivel global, por escándalos relacionados con blanqueamiento y desvios de dineros de empresarios, políticos y personalidades de trascendencia mundial, pese a que el tema no es reciente.

Debido a las cifras exorbitantes que la evasión fiscal hace perder a los países, la presión en favor de la transparencia aumentó en forma exponencial desde 2008.

Es más, una reciente investigación periodística denominada “Clandestinidad a la venta: dentro del laberinto del dinero de los paraísos fiscales globales”, que se realizó en más de 50 países, dirigida por el Consorcio Internacional de Investigación Periodiística (ICIJ), puso en conocimiento de la opinión pública y de las autoridades a más de 120.000 personas de todo el mundo que refugian sus fortunas en paraísos fiscales, a través de empresas, sociedades y fideicomisos falsos.

Interesados en esta materia, AméricaEconomía.com conversó con Arturo Herrera, una voz autorizada para analizar la coyuntura financiera de la región.

 

2648

 

-Hay muchas críticas hacia los paraísos fiscales, pero también hay muchos gobiernos que poseen leyes tributarias demasiado rígidas. ¿Es válida la crítica a la existencia de estas zonas?

-Existen diversas razones de por qué existen los paraísos fiscales, y la mayor parte de ellas se relacionan con el carácter tributario. Algunos puntos que se han esgrimido para tratar de justificar la existencia de paraísos fiscales tiene que ver cuando algún país posee cargas tributarias que podrían considerarse confiscatorias. Aunque esto podría ser cierto, nada indica que los recursos tendrían que irse a paraísos fiscales. Bastaría con que quienes prefieren cancelar menos impuestos, se dirijan a países con estructuras tributarias menos agresivas para cumplir con el propósito de evitar practicas confiscatorias.

Si uno pensara en la definición original de la OCDE, que ha sido una de las instituciones que más ha estado involucrada en la materia (desde 1998), la entidad analiza las características que definen a un paraíso fiscal como una zona con: tasas tributarias muy bajas, cercanas a cero, exceso de secretismo, falta de transparencia e inexistencia de actividades importantes, sobre todo en lo relacionado a las empresas. Lo último, referido a compañías que están registradas en un pequeño país y que no tienen actividad.

-¿Ahí confluye el tema de los impuestos territoriales y los impuestos a la nacionalidad?

-En la práctica internacional, la carga tributaria se da donde se genera la actividad. Existen muy pocos países donde se hace una carga tributaria independiente de donde se genera. Curiosamente eso es así en Estados Unidos. Los ciudadanos de ese país tienen que tributar independientemente de si sus ingresos fueron generados en Alabama o Corea del Sur. Un ciudadano mexicano o chileno, que trabaja en España, por ejemplo, paga un impuesto sobre la renta de sus ingresos generados en ese país y listo.

En general el tema de la nacionalidad, es más bien inusual, y no es lo que explicaría la existencia de los paraísos fiscales. Los paraísos fiscales tienen un propósito puntual, que es desde el punto de vista de quien los utiliza, que es tratar de minimizar el pago de impuestos.

2645

-Entonces, ¿per se los paraísos fiscales no son del todo negativos?

-No tendrían por qué serlo, siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos. Uno de estos elementos tiene que ver con el intercambio de información entre países. Es decir, tiene que ver con mejorar el secreto en la información. Más aún, para los pequeños Estados que actúan como paraísos fiscales, esto conlleva una especialización. En general, los llamados paraísos fiscales son naciones que tienen una vocación económica relacionada con el turismo o con servicios financieros. Entonces, es entendible que traten de enfocarse en ello, ya que en términos de sus dotaciones, es difícil para estas zonas diversificarse a otros rubros.

El problema es cuando hay un abuso en la utilización de estos países para la evasión de impuestos, o cuando hay un exceso de secreto y se utilizan para lavar dineros.

-Respecto de los requisitos mínimos que debe tener un país para la transparencia de la información, ¿cuáles serían estos?

-Estos países deben manejarse con estándares internacionales, pero también deben cuidar la forma en que se comparte la información con las agencias tributarias de otras naciones.

En este sentido, la OCDE se organizó para ello. Es más, en el año 2000 el organismo tenía una lista negra que clasificaba a los paraísos fiscales, lo cual fue muy cuestionado. Luego en 2009 fue sustituido por un proceso que se denominó peer review, en el que se reconocen formas de acuerdos para compartir información tributaria y mecanismos de transparencia para evitar la evasión y el lavado de dinero.

-Cuando se habla de evasión, ¿cómo funciona?

-En personas naturales implica el tomar para efectos tributarios una residencia, o el traslado directo de fondos a un paraíso fiscal, donde estos fondos tendrían una tasa impositiva muy baja y donde además existe un tema de exceso de secreto.

En el caso de las empresas, puede operar de esta forma o de maneras más complejas. La forma tradicional es cuando una empresa se registra en un paraíso fiscal, donde probablemente no tiene ninguna operación y donde para efectos de reportar sus ganancias, ésta será la empresa importante.

Frecuentemente, lo anterior está relacionado con precios de transferencias. A modo de ejemplo: existen dos empresas. una A que opera en EE.UU. y una B (que pertenece al conglomerado) que opera en un paraíso fiscal. Quien genera las utilidades es la empresa A; lo que se hace, es que la empresa B le factura a la empresa A. Esta última efectúa un pago que para los efectos de declaración de utilidades, la empresa A tendría: A menos lo cancelado a B. Una vez registrado lo anterior como un costo, lo que pagará la empresa A en Estados Unidos es muy bajo. La utilidad entonces es transferida al país B, donde hay una tasa tributaria más baja.

-Cuando se habla de paraísos fiscales, ¿es válido asociarlo al no pago de impuestos? 

-Ahi se estaría hablando de temas que van más allá de los aspectos tributarios. Existen cuando menos tres aspectos a considerar:

1.- Contrato social: los bienes y servicios que provee un gobierno (educación y salud, por ejemplo) son financiados con los impuestos, entonces, el uso de los paraísos fiscales permite a algunos abusar de estos servicios sin cancelar nada.

2.-Componente de equidad del sistema tributario: esto se relaciona con las personas de mayores ingresos, quienes pueden llevar sus recursos a otros países para bajar su carga tributaria, interrumpiendo políticas redistributivas de los gobiernos.

3.-Y el riesgo de que actividades ilícitas se den en países con estructuras sólidas.

-¿Por qué quienes utilizan los paraísos fiscales prefieren el anonimato?
-En parte, por la carga negativa que conlleva utilizarlos; aún cuando la operación fuera completamente legítima, podría existir una observación negativa de la sociedad. El segundo aspecto de la reseva tiene que ver cuando se utilizan para evadir impuestos. Y como último punto, cuando los ingresos provienen de actividades directamente ilícitas.

-Respecto de las cantidades, ¿cuánto es el flujo de dinero que mueve la industria de los paraísos fiscales?

-No hay datos claros, pero se llegan a reportar cifras que bordean entre los US$20 a US$32 trillones, algo así como 1,5 veces el PIB de Estados Unidos. Están ligados a operaciones de gran volúmen.