Tegucigalpa.- La adhesión de El Salvador a la Unión Aduanera, vigente entre Honduras y Guatemala desde el 26 de junio de 2017, representa un paso en firme en la integración de Centroamérica y fortalece el Triángulo Norte conformado por estos tres países.

"La adhesión de El Salvador y de otros países de la región puede convertirnos en la séptima economía más poderosa del continente", afirmó el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, durante un acto en la ciudad de San Pedro Sula, capital del departamento de Cortés (noroeste).

"En materia comercial, debemos actuar en bloque para competir con los grandes mercados del mundo, y como región tenemos una posición geográfica privilegiada, con fácil acceso a los dos océanos", añadió el mandatario.

La Unión Aduanera significa para Honduras y Guatemala una reducción en los tiempos de tránsito de mercancías de 10 horas a 15 minutos.

Honduras y Guatemala se convirtieron en las economías más grandes de la región con el 52% del territorio centroamericano, un 58% de la población y un Producto Interno Bruto (PIB) de casi US$73.000 millones (46% del PIB de Centroamérica), además de un intercambio comercial superior a US$35.000 millones.

Es así como Honduras ha dado pasos significativos en la modernización de sus puertos, en procesos de simplificación administrativa y aduanera, y en construir una gran infraestructura vial que no sólo dinamiza la economía nacional, sino también la regional para convertir al país en el centro logístico de las Américas, dijo Hernández.

El ingreso de El Salvador a la Unión Aduanera fue aprobado este viernes 20 de julio por la Asamblea Legislativa de ese país con 57 votos a favor, cero en contra y cero abstenciones.

Autoridades del salvadoreño Ministerio de Economía consideraron que "es un paso histórico en la profundización de la Unión Aduanera con los demás países del Triángulo Norte, y representa el avance más trascendental que ha dado el país en favor de la integración económica centroamericana".

La cartera ministerial salvadoreña señaló, en un comunicado, que la Unión Aduanera entre los tres países "dinamizará las economías y propiciará, en un primer momento, los procesos de intercambio entre el Triángulo Norte, para luego poder extenderse a toda la región centroamericana".

En Honduras, la Comisión Presidencial de Reforma Integral del Sistema Aduanero y Operadores de Comercio (Coprisao) calcula que el Triángulo Norte representa el 62,5 por ciento del PIB de América Central.

La comisionada de la Coprisao, Eny Bautista, subrayó que con la adhesión salvadoreña, las tres economías moverán casi el 70 por ciento del comercio de la región que representa en promedio 6.208 millones de dólares.

Centroamérica representa la séptima economía más grande de América Latina, en virtud de constituir un mercado de más de 40 millones de consumidores y un territorio de 423.016 kilómetros cuadrados.

En caso de que a la Unión Aduanera se sumara República Dominicana, país con el cual existen amplias relaciones comerciales entre los países centroamericanos, el mercado puede aumentar a 50 millones de consumidores y extenderse a un territorio de casi 480.000 kilómetros cuadrados.

Los países de Centroamérica y República Dominicana tienen un Tratado de Libre Comercio desde hace 12 años.

De esta forma, la región tiene relaciones comerciales abiertas en el mercado intrarregional, acuerdos bilaterales y multirregionales con los mercados más importantes del mundo.

Como Triángulo Norte de Centroamérica existen tratados con México y Colombia, y acuerdos comerciales con Estados Unidos, la Unión Europea y Chile.

Los países centroamericanos también tienen acuerdos bilaterales con Canadá, Singapur y los países de la Comunidad Andina (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú).